En 2019, España se vio envuelta en una compleja trama política y social relacionada con el enfrentamiento entre el sector del taxi y las empresas de vehículos de transporte con conductor (VTC). En este contexto, el nombre de Carolina Perles Miñana, esposa del entonces Ministro de Fomento José Luis Ábalos, surgió en el epicentro de una polémica que involucraba sus roles como asesora en la Delegación del Gobierno en Madrid y tesorera de la Fundación Internacional de Apoyo al Desarrollo Local y Social (FIADELSO).
Carolina Perles Miñana ostentaba un papel relevante en la Delegación del Gobierno en Madrid, encabezada por José Manuel Rodríguez Uribes, en medio de las tensiones entre el sector del taxi y las VTC. Su conexión matrimonial con José Luis Ábalos, quien previamente había transferido competencias sobre el taxi a las comunidades autónomas, generó críticas y cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés en la gestión de los disturbios protagonizados por el sector del taxi.
Las acusaciones de falta de acción oportuna por parte de la Delegación del Gobierno en Madrid, dirigida por Rodríguez Uribes, en respuesta a los cortes de carretera y manifestaciones ilegales, generaron tensiones adicionales. La presencia de Carolina Perles Miñana en este entorno adquirió relevancia, especialmente considerando las quejas de las asociaciones de VTC, quienes se sentían "abandonadas" por la institución.
El caso tomó un giro adicional cuando, en otra situación, la Delegación del Gobierno en Madrid, liderada por Rodríguez Uribes, fue acusada presuntamente de falsear las cifras de asistencia a la manifestación en la Plaza de Colón el 10 de febrero. En este escenario, Carolina Perles Miñana nuevamente emergió como figura destacada, actuando como asesora en este organismo, lo que generó críticas sobre la imparcialidad y transparencia en la gestión de eventos públicos.






