Alejandro Arcos Catalán, alcalde de Chilpancingo, Guerrero, México, fue asesinado ayer, domingo 6 de octubre, apenas seis días después de asumir el cargo.
Las autoridades informaron que la cabeza del alcalde fue encontrada sobre el techo de una camioneta blanca. Mientras, el cuerpo yacía en el interior del mismo vehículo, cubierto con una sábana.
Este trágico acontecimiento ha conmocionado al país, que enfrenta un alarmante incremento en los ataques dirigidos a políticos y funcionarios públicos. Especialmente en regiones como Guerrero, una de las áreas más golpeadas por la violencia relacionada con los cárteles de la droga.
La Fiscalía estatal anunció que ha iniciado una investigación contra quien o quienes resulten responsables, por el delito de homicidio.

La Policía Investigadora Ministerial y del área de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado de Guerrero se presentaron en el sitio del crimen. Allí comenzaron las indagatorias y recolectar los datos necesarios que contribuyan a esclarecer el homicidio.
La candidatura de Arcos fue respaldada por la coalición integrada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Partido Acción Nacional (PAN). También el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Tomó posesión como alcalde el 30 de septiembre de 2024. Fue decapitado en lo que se sospecha fue un asesinato relacionado con grupos criminales y el narcotráfico, según explica la Razón.








