Las protestas por la vivienda han tomado este sábado las calles de decenas de ciudades españolas, en una jornada marcada por las movilizaciones convocadas tras el rechazo en el Congreso de los dos decretos impulsados por el Gobierno. La mayor tensión se ha vivido en Valencia, donde la marcha ha terminado con cargas policiales y enfrentamientos entre agentes y manifestantes.
En total, se habían convocado 47 manifestaciones en distintos puntos de España, entre ellos Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Bilbao, Málaga, Palma, Valladolid, A Coruña, Santiago de Compostela o Cáceres.
En Valencia, la protesta ha arrancado desde la Porta de la Mar y ha avanzado hasta el Palau de les Arts, donde este sábado se celebra el Valencia Real Estate Summit 2026, un encuentro que reúne a profesionales del sector inmobiliario y de la inversión.
La llegada de los manifestantes al recinto ha elevado la tensión. Algunos participantes han retirado las vallas y han tratado de superar el cordón policial instalado alrededor del edificio. Parte de los manifestantes ha conseguido acceder al recinto y los agentes han intervenido para dispersarlos. Diferentes medios recogen cargas policiales y el lanzamiento de pelotas de goma y botes de humo durante los incidentes.
La movilización valenciana, convocada por el Sindicat de Llogateres de València, el Sindicat d'Habitatge de València, la PAH y Entrebarris, también ha servido para reclamar la convocatoria de una huelga general. Los organizadores han planteado comenzar a crear comités de huelga con la vista puesta en una movilización a mediados de noviembre.
Mientras tanto, Madrid se ha convertido en otro de los principales focos de las protestas. Cuatro columnas han partido desde diferentes puntos de la capital con el objetivo de confluir en Cibeles, mientras continúa la acampada iniciada días atrás en la Puerta del Sol.
Las movilizaciones llegan apenas un día después de que el Congreso tumbara los dos decretos de vivienda del Gobierno. Los textos no consiguieron superar la votación después de que PP, Vox y Junts votaran en contra. El primer decreto cayó por 178 votos frente a 172, mientras que el segundo fue rechazado por 184 votos frente a 166.
Todo ello se produce, además, en un momento de máxima incertidumbre política. Pedro Sánchez está valorando la posibilidad de convocar elecciones generales anticipadas y, según publica El País, está siguiendo tanto los sondeos como la dimensión de las manifestaciones de este sábado antes de tomar una decisión definitiva.
La primera fecha que se maneja para un eventual adelanto sería el 29 de noviembre, aunque Sánchez todavía no habría adoptado una decisión definitiva. Fuentes socialistas consultadas por distintos medios consideran que el debate sobre la vivienda y las movilizaciones pueden modificar el escenario político abierto tras la derrota parlamentaria del Gobierno.
De esta forma, las calles y el Congreso confluyen en un mismo fin de semana decisivo. Mientras miles de personas protestan por la situación de la vivienda y Valencia registra los primeros episodios de tensión policial de la jornada, Sánchez analiza el alcance de la movilización social antes de resolver una de las decisiones más importantes de la legislatura: continuar o adelantar las elecciones generales.