Jorge Giménez Ochoa, empresario con doble nacionalidad española y venezolana, está en el punto de mira por su implicación en una trama de corrupción vinculada a Petróleos de Venezuela (PDVSA). Que habría defraudado más de 1.200 millones de dólares.
Además de su rol en el mundo de los negocios petroleros, Giménez es conocido por ser el actual presidente de la Federación Venezolana de Fútbol. Una posición que, según diversas fuentes, no habría logrado sin el apoyo del régimen de Nicolás Maduro y su círculo cercano.
Giménez, apodado "Jorgito" en los círculos petroleros y a menudo comparado con el famoso empresario Alex Saab. Ha sido señalado como un actor clave en el entramado de corrupción. Que involucra tanto a empresas estatales venezolanas como a altos funcionarios del gobierno chavista.
Medios venezolanos como El Nacional. Han sacado a la luz una serie de operaciones opacas en las que Giménez habría utilizado empresas tapadera para ocultar y gestionar fondos millonarios. Generados a partir de contratos irregulares con PDVSA.
La conexión con Víctor de Aldama y el caso Koldo
Uno de los elementos clave en la investigación que rodea a Jorge Giménez es su relación con Víctor de Aldama. Esta trama ha sido objeto de investigaciones judiciales en España, donde La UCO ha revelado la existencia de conversaciones interceptadas entre Aldama y Giménez.
En dichas conversaciones, Aldama solicitaba grandes sumas de dinero en efectivo a Giménez para "alimentar la máquina". Una expresión que hace referencia a las gestiones necesarias para mantener en funcionamiento sus negocios.
Según el informe de la UCO, el 18 de junio de 2020. Giménez facilitó 80.000 dólares a Aldama en territorio español, como parte de un acuerdo vinculado a la trama de mascarillas durante la pandemia.
Este monto, que sería solo una fracción de los millones que Aldama habría obtenido en comisiones por la venta de insumos médicos. Forma parte de las pruebas presentadas ante la justicia española para esclarecer el caso Koldo.









