La situación provocada por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta comienza a dejar una imagen diferente al otro lado de la frontera. Medios marroquíes informan de que numerosos ciudadanos de su país están optando por abandonar voluntariamente la ciudad autónoma y regresar a Marruecos.
Pero lo significativo está en las razones que la propia prensa marroquí ofrece para explicar estos retornos.
Según Nador City, entre los motivos se encuentran las difíciles condiciones soportadas durante las últimas semanas en los campamentos improvisados. El medio habla expresamente de "violencia" y "sufrimiento" y vincula estas circunstancias con la decisión de algunos marroquíes de poner fin a su estancia en Ceuta.
A ello se suma otro factor: la posibilidad de acabar afectados por procedimientos de expulsión. Las informaciones marroquíes sostienen que algunos de quienes regresan son conscientes de que su situación podría terminar derivando, tarde o temprano, en su deportación.
Las informaciones marroquíes sostienen que algunos de quienes regresan son conscientes de que su situación podría terminar derivando
El asilo tampoco aparece como una alternativa para todos. Según estas publicaciones, una parte de los inmigrantes descarta solicitar protección internacional ante la posibilidad de que su petición termine siendo rechazada.
En ese contexto, algunos están optando directamente por regresar a Marruecos a través del acceso habilitado por las autoridades del país vecino en las inmediaciones del Tarajal.
Nador City sostiene que los retornos se han incrementado desde agosto y que ya se contarían por miles, aunque no ofrece una cifra oficial concreta que permita establecer su dimensión exacta.
El movimiento coincide con las actuaciones para acabar con los asentamientos improvisados que todavía permanecen en Ceuta y con la situación de quienes continúan fuera de los recursos habilitados para su acogida.
La prensa marroquí pone así el foco en un fenómeno que ha ido ganando peso después de la entrada masiva: inmigrantes que, tras permanecer durante semanas en Ceuta, deciden emprender voluntariamente el camino de regreso a Marruecos.