Les Corts Valencianes han dicho basta. PP y Vox han aprobado este miércoles una iniciativa para proteger símbolos como la Cruz de los Caídos de Alicante y la Cruz de Ribalta de Castelló de la Plana frente a la Ley de Memoria Democrática del Gobierno central. El PSOE ha votado en contra. Y encima ha llamado fascistas a quienes defienden el patrimonio.
La propuesta, impulsada por Vox y apoyada sin enmiendas por el PP, insta al Consell a adoptar las medidas necesarias para evitar la destrucción, retirada o eliminación de edificaciones, construcciones, escudos, insignias y cualquier otro elemento integrado en la vía pública al amparo de la Ley de Concordia de la Comunitat Valenciana. Una ley propia, aprobada democráticamente, que el Gobierno de Pedro Sánchez ya ha llevado al Tribunal Constitucional para intentar tumbarla.
El síndic de Vox, José Mª Llanos, fue directo: estas cruces tienen más de 2.000 años de historia y tienen mucho más que ver con la tradición y la fe que con ningún régimen político. "A nadie se le ocurriría derribar el Coliseo por más absolutista que fuera Napoleón", recordó. La historia no se borra. Se aprende de ella.
El síndic del PP, Nando Pastor, fue igual de claro. Su grupo apoya la iniciativa porque el tratamiento de las víctimas debe ser "todos por igual". Sin víctimas de primera ni de segunda. Ni las de la república, ni las del franquismo, ni las de ETA. Todas merecen el mismo respeto. Y fue más allá: si el Gobierno de Sánchez no hubiera recurrido la Ley de Concordia valenciana ante el Constitucional, probablemente ni siquiera haría falta estar debatiendo esto.
El PSPV, por su parte, acusó a PP y Vox de "defender el fascismo y todos los monumentos conmemorativos del fascismo". Una acusación tan gruesa como vacía. El síndic socialista José Muñoz llegó a afirmar que los socialistas estarán "como siempre, en el lado bueno de la historia". El mismo partido que pacta con Bildu. El mismo que necesita de la antigua ETA para mantenerse en el Gobierno, según señaló el propio Pastor.
Les Corts también rechazaron este miércoles, con los votos de PP y Vox, una proposición de Compromís para condenar a Donald Trump por ataques a los derechos humanos. Prioridades.
El patrimonio histórico valenciano no es franquismo. Es historia. Es fe. Es identidad. Y el Gobierno de Sánchez, que prefiere destruir antes que integrar, que pacta con quienes nunca condenaron el terrorismo y que recurre las leyes autonómicas que no le convienen, no tiene ninguna autoridad moral para dar lecciones de memoria a los valencianos.