La gestión de los dispositivos de seguridad vuelve a situar al Gobierno de Pedro Sánchez en el punto de mira. Los sindicatos de la Policía Nacional han elevado el tono de sus críticas después de que 17 agentes resultaran heridos en dos episodios de violencia registrados en A Coruña y Sevilla. Las organizaciones denuncian que los funcionarios están pagando las consecuencias de decisiones políticas que, a su juicio, no garantizan suficientemente su protección.
La indignación se ha traducido en una petición de dimisión. Jupol exige la salida del delegado del Gobierno responsable del dispositivo policial en A Coruña, donde una concentración contra Vox coincidió con un acto protagonizado por Santiago Abascal en la plaza de María Pita.
Para el sindicato, permitir la celebración de ambas convocatorias en el mismo escenario fue un error de planificación que terminó exponiendo a los policías a graves enfrentamientos.
La protesta contra Vox termina con una docena de policías lesionados
Doce miembros de la Policía Nacional resultaron heridos en A Coruña durante los disturbios registrados alrededor del acto político de Santiago Abascal.
Doce miembros de la Policía Nacional resultaron heridos en A Coruña
La tensión se extendió por las calles de la ciudad, donde grupos radicales protagonizaron ataques contra los efectivos desplegados. Los violentos utilizaron piedras, botellas y otros objetos contundentes, además de levantar barricadas y provocar destrozos.
Entre los colectivos señalados en relación con estos incidentes aparece Riazor Blues, grupo ultra vinculado al Deportivo de La Coruña.
Los sucesos han provocado una fuerte reacción entre los representantes de los agentes, que consideran inadmisible que las decisiones sobre la organización de manifestaciones y actos políticos puedan comprometer la integridad de los funcionarios.
El SUP advierte de que los policías no pueden ser utilizados políticamente
El malestar no se limita a lo ocurrido en Galicia. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha reclamado al Ejecutivo una respuesta que vaya más allá de las habituales condenas institucionales.
La organización considera imprescindible anticiparse a los episodios violentos y garantizar que los dispositivos cuenten con una planificación adecuada.
Asimismo, denuncia la utilización de los agentes como "munición política" y recuerda que corresponde al Gobierno adoptar las medidas necesarias para proteger a quienes trabajan para mantener el orden público.
La violencia de los ultras del Feyenoord agrava el balance
Mientras los sindicatos denunciaban lo sucedido en A Coruña, otros cinco policías resultaron heridos en Sevilla durante los altercados atribuidos a seguidores radicales del Feyenoord neerlandés.
Los incidentes se produjeron antes del encuentro de fútbol frente al Real Betis y afectaron a distintas zonas del centro de la capital andaluza.
Además de los enfrentamientos con los agentes, se denunciaron agresiones contra personas sin hogar y daños en elementos de la vía pública.
El balance conjunto asciende a 17 policías lesionados, una cifra que ha reabierto las críticas sindicales sobre las condiciones en las que los funcionarios deben afrontar situaciones de violencia.
Para Jupol y el SUP, la cuestión va más allá de los incidentes concretos. Ambas organizaciones reclaman que las autoridades prioricen la seguridad de los agentes y que se depuren responsabilidades cuando consideren que las decisiones institucionales han contribuido a ponerlos en peligro.