Cerca de 1.400 inmigrantes habrían regresado a Marruecos coincidiendo con el operativo desplegado para acabar con uno de los mayores asentamientos surgidos en Ceuta después de las entradas masivas de finales de julio. La actuación ha permitido vaciar la playa de El Trampolín, donde las estimaciones policiales situaban inicialmente a unas 3.500 personas, según señala La Razón.
El retorno al país vecino ha sido la opción escogida por buena parte de quienes permanecían en la zona. Solo durante una de las jornadas del dispositivo se contabilizaron 927 regresos voluntarios, mientras otros inmigrantes fueron conducidos a los recursos de acogida habilitados en la ciudad.
La salida hacia Marruecos continuó este lunes. Desde primera hora de la mañana se organizaron traslados hasta el Tarajal y, poco después de las 10.00 horas, ya habían partido tres autobuses. Cada vehículo puede transportar aproximadamente a 60 personas, según las fuentes policiales citadas.
La salida hacia Marruecos continuó este lunes
El paisaje de El Trampolín ha cambiado por completo tras la intervención. Las tiendas y construcciones improvisadas han sido retiradas y ya no quedan allí las miles de personas que llegaron a concentrarse durante las últimas semanas. El asentamiento había crecido hasta disponer de puntos improvisados de compraventa de productos. El texto señala además que allí se vendían presuntamente sustancias estupefacientes.
No todos los que abandonaron la playa han cruzado la frontera. Las fuerzas de seguridad creen que una parte se marchó antes de ser identificada al observar el avance del dispositivo. Algunos habrían buscado refugio en zonas de monte de Ceuta o en la explanada del Guano.
Detrás de esas huidas estaría también, según las fuentes consultadas, el rechazo de algunos inmigrantes a ser filiados. Temen que sus solicitudes de asilo terminen siendo rechazadas, especialmente en aquellos casos de ciudadanos marroquíes que alegan razones económicas o laborales para solicitar protección.
Para ejecutar el desmantelamiento fue necesario desplegar un dispositivo de grandes dimensiones. Más de 350 policías participaron en una operación apoyada por una treintena de furgones, dos blindados medios sobre ruedas y un vehículo de alta movilidad táctica. La actuación transcurrió sin incidentes.
El operativo llega además en un momento especialmente señalado para Ceuta. Los Reyes tienen previsto visitar la ciudad los próximos 14 y 15 de octubre, en el que será su primer viaje a la ciudad autónoma desde la proclamación de Felipe VI. El texto de origen relaciona la aceleración de las actuaciones con esa visita y con el nuevo escenario electoral, aunque no aporta una confirmación oficial de que estos sean los motivos del desalojo.
La actuación ha provocado también críticas sindicales. Jupol considera que el resultado demuestra que el asentamiento podría haberse abordado anteriormente. Su portavoz, Laura García, se pregunta por qué no se actuó desde el principio y sostiene que una intervención anterior habría evitado distintos episodios de inseguridad denunciados durante estos meses.