Pérez Triano apunta a Interior tras dimitir: "Pedimos medidas y refuerzos" antes de la crisis de Ceuta
La salida de Miguel Ángel Pérez Triano de la Delegación del Gobierno de Ceuta deja una cuestión abierta que afecta directamente al Ministerio del Interior
La salida de Miguel Ángel Pérez Triano de la Delegación del Gobierno de Ceuta deja una cuestión abierta que afecta directamente al Ministerio del Interior: qué información recibió el departamento de Fernando Grande-Marlaska antes de la entrada masiva del 30 de julio y qué medidas se adoptaron a partir de esos avisos.
Pérez Triano ha anunciado este lunes su renuncia y su abandono de la política denunciando el "acoso" sufrido durante los últimos meses. Pero, al defender su actuación durante la crisis, el dirigente socialista ha trasladado parte del foco hacia Interior al asegurar que desde Ceuta se reclamaron medidas antes de que se produjeran los acontecimientos.
"En los días previos transmití lo que estaba ocurriendo", ha afirmado el ya exdelegado. Según su relato, la Delegación advirtió de que la situación estaba empeorando y solicitó «medidas y refuerzos» ante el riesgo de que aumentara la presión sobre la frontera.
Pérez Triano ha anunciado este lunes su renuncia y su abandono de la política
Pérez Triano ha explicado que existía preocupación por el posible «efecto llamada» derivado de los cambios producidos en las devoluciones en frontera. Su versión es que esa inquietud fue trasladada antes de la crisis y que incluso se plantearon modificaciones legales.
El exdelegado sitúa otro momento clave el propio 30 de julio. Sostiene que la Delegación y la Guardia Civil dieron entonces «la voz de alarma» y solicitaron al Ministerio del Interior todos los recursos disponibles, incluida la posibilidad de recurrir al Ejército. Ese mismo día, Interior comunicó posteriormente el despliegue de refuerzos policiales y el acuerdo con Defensa para movilizar efectivos militares en apoyo de la Guardia Civil.
Las declaraciones adquieren especial relevancia por la versión que Marlaska ofreció públicamente días después. El 4 de agosto, el ministro sostuvo que no había existido ningún informe o aviso del CNI que anticipara una entrada masiva comparable a la registrada en Ceuta. Según afirmó entonces, una alerta de una magnitud similar a la crisis de 2021 habría llegado a las «más altas instancias».
Posteriormente se conocieron documentos desclasificados que acreditan que el CNI sí lanzó advertencias el 29 de julio sobre convocatorias que circulaban en redes sociales para intentar entrar en Ceuta al día siguiente. Uno de esos avisos llegó al jefe de Gabinete de Pérez Triano y también hubo comunicaciones con la Guardia Civil.
La información manejada por Inteligencia hacía referencia a una convocatoria para un «asalto por valla y mar» aprovechando la celebración de la Fiesta del Trono marroquí. Los grupos y canales analizados por el CNI reunían una audiencia potencial de alrededor de 180.000 usuarios.
El punto que continúa siendo objeto de controversia es hasta dónde escaló aquella información y qué conocimiento concreto tuvo cada responsable político. Pérez Triano ha evitado aclarar este lunes si conoció personalmente los avisos específicos del CNI antes de la entrada masiva.
Su antiguo jefe de Gabinete, Gonzalo Sanz, sostiene una versión distinta. Según la carta con la que justificó su propia dimisión, trasladó personalmente al entonces delegado los mensajes recibidos de un agente de Inteligencia y le informó también de una conversación telefónica mantenida la noche anterior.
Pérez Triano había defendido previamente que no conoció aquella alerta en esos términos. Este lunes ha preferido poner el acento en otra cuestión: independientemente de los mensajes concretos del CNI, afirma que la Delegación sí trasladó previamente a las instancias competentes que la situación fronteriza se estaba deteriorando y pidió refuerzos.
También ha rechazado que desde su cargo pudiera tomar directamente determinadas decisiones operativas. «No puedo abrir ni cerrar puertas, ni ordenar nada al Ejército», ha señalado para delimitar las competencias que tenía como delegado.