Juanfran Pérez Llorca ha dejado claro este miércoles que no piensa esperar a que Génova se decida. El president del Consell ha reunido en el Palau de la Generalitat a los tres líderes provinciales del PPCV —Vicent Mompó, Toni Pérez y Marta Barrachina— en un encuentro que se ha prolongado durante tres horas y que, pese a no estar en las agendas oficiales, ha tenido lugar en la sede del gobierno valenciano.
El mensaje de Llorca ha sido claro: unidad, cerrar filas y mirar hacia 2027. Para reforzar su posición ha exhibido una encuesta que sitúa al PP en 37 diputados frente a los 20 del PSPV y los 13 de Vox, un escenario que ampliaría la mayoría conservadora pero que haría a Llorca más dependiente de Santiago Abascal. Aun así, los datos avalan su candidatura y él los ha puesto sobre la mesa sin dudarlo.
El trasfondo es la parálisis orgánica que arrastra el PPCV desde hace semanas. Las bases empezaban a apretar a algunos de los líderes provinciales ante la falta de noticias sobre el congreso autonómico, un proceso que afecta a todo el partido y que impide celebrar los procesos de rango inferior. Llorca no ha podido aportar luz sobre el calendario porque, según las fuentes consultadas, tampoco dispone de esa información desde Madrid.
Y ahí está el nudo del problema. Génova tiene la vista puesta en las elecciones andaluzas y Feijóo todavía no ha decidido si convoca o no el cónclave de los congresos autonómicos. De hacerlo, podría celebrarse en otoño para lanzar de forma oficial la candidatura de Llorca. Pero algunas voces de la dirección nacional apuntan a una convocatoria inminente de algunos congresos autonómicos pendientes, y la C. Valenciana podría no estar en ese grupo según las fuentes consultadas.
Mientras tanto, Pérez Llorca sigue haciendo lo que sabe hacer: visitar municipios, inaugurar obras, mantener la agenda de president y construir su perfil de candidato para 2027. La reunión de este miércoles con Mompó, Barrachina y Pérez, con carpetas de trabajo y el año electoral encima de la mesa, es una señal de que Llorca no va a quedarse quieto esperando que Madrid se decida. Pero hasta que Génova no mueva ficha, la incertidumbre sobre el congreso seguirá siendo el ruido de fondo de un partido que, en la Comunitat, tiene rumbo pero todavía no tiene fecha de salida oficial.