Entre los gastos más destacados se encuentran:
8.202,78 euros destinados a mantenimiento general, que abarca trabajos de fontanería, albañilería y mantenimiento de maquinaria.
2.996 euros utilizados para renovar la pintura de pavimentos y exteriores.
492,83 euros para la reparación del sistema de bombeo.
2.161,40 euros empleados en reparaciones de las instalaciones de la sala de máquinas del lago artificial que se encuentra en el recinto.
Además, la residencia cuenta con cuatro empleados permanentes cuya masa salarial total fue de 149.774,46 euros en el año 2023.
El gasto de más de 28.000 euros en unas vacaciones, sumado al mantenimiento de la residencia, ha provocado una nueva ola de críticas hacia el presidente del Gobierno. Desde la oposición, se ha solicitado una revisión exhaustiva del uso de recursos públicos destinados a fines vacacionales. Además la mayor transparencia en los informes de gastos asociados a este tipo de actividades.
Las críticas se centran, principalmente, en la necesidad de justificar los gastos relacionados con las comidas, la locomoción y los servicios de alojamiento. Además, se ha cuestionado el uso de aviones y vehículos oficiales para fines que no están directamente relacionados con la actividad gubernamental.
La polémica también ha avivado el debate sobre el uso de La Mareta como residencia oficial. Aunque su propósito inicial era servir para albergar a altos mandatarios, la oposición argumenta que su mantenimiento supone una carga excesiva para las arcas públicas y sugiere explorar alternativas más económicas.