Pedro Sánchez se gasta más de 260.000 euros en llevar un tanque al Palacio Real para homenajear a los republicanos
porMacarena Martínez Guerrero-Laverat
politica
La inversión ha generado críticas por su carácter simbólico y por la elección de un emplazamiento especialmente sensible como el entorno del Palacio Real
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El Gobierno de Pedro Sánchez ha destinado más de 264.000 euros a una exposición en el Campo del Moro, junto al Palacio Real de Madrid, cuyo elemento más visible es la instalación de un tanque. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, se presenta como un homenaje a los republicanos españoles que participaron en la liberación de París.
La muestra, titulada Libération. París, 1944. Españoles, exilio y resistencia, ha requerido la formalización de dos contratos públicos: uno para el montaje expositivo y otro para la adecuación de un edificio dentro del recinto. En conjunto, ambos superan el cuarto de millón de euros.
Aunque el Ejecutivo enmarca el proyecto dentro de las políticas de memoria histórica, la inversión ha generado críticas por su carácter simbólico y por la elección de un emplazamiento especialmente sensible como el entorno del Palacio Real.
Obras millonarias para un uso limitado
Una parte significativa del presupuesto se ha destinado a la reforma del denominado Chalé de la Reina, un inmueble situado en el Campo del Moro que ha necesitado trabajos de refuerzo estructural para poder acoger la exposición.
Estas obras han superado los 100.000 euros, pese a que el uso final del espacio ha sido reducido, limitándose en la práctica a la instalación de material audiovisual, mientras que la mayor parte de la exposición se desarrolla en el exterior mediante paneles informativos.
La cesión del espacio ha sido gestionada por Patrimonio Nacional, dependiente del Ministerio que dirige Félix Bolaños, lo que ha facilitado la ubicación de la muestra en un enclave de alto valor institucional.
Un gasto que alimenta la polémica política
El despliegue de la exposición, con paneles al aire libre y un tanque como elemento central, ha reabierto el debate sobre el uso de fondos públicos en iniciativas de este tipo.
Las críticas se centran en la proporcionalidad del gasto y en la necesidad de destinar recursos a proyectos que, para algunos sectores, tienen un marcado componente ideológico y un impacto limitado en términos prácticos.
Mientras el Ejecutivo defiende la iniciativa como una acción de divulgación histórica y reconocimiento, la cuantía invertida y las condiciones en las que se ha desarrollado vuelven a situar en el centro de la discusión la gestión del dinero público y las prioridades del Gobierno en este ámbito.