Una anotación intervenida, supuestos intentos de obtener información privada y contactos con personas vinculadas a un conocido clan de Badajoz. Estos son algunos de los elementos que Beatriz Biedma quiere que se investiguen en la Audiencia Nacional después de haber dirigido la causa judicial contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.
La magistrada ha solicitado intervenir como acusación particular en el procedimiento que instruye Santiago Pedraz sobre las presuntas actuaciones atribuidas al entorno de Leire Díez. Según publica Vozpópuli, Pedraz tiene previsto aceptar su petición, aunque antes espera conocer el criterio de la Fiscalía Anticorrupción.
La solicitud de Biedma pone el foco especialmente en lo que habría sucedido mientras investigaba el denominado caso David Sánchez. Su representación sostiene que existieron movimientos dirigidos a conocer aspectos de su vida, buscar información sobre su entorno, perjudicar su reputación profesional e impulsar actuaciones contra ella.
La propia defensa eleva la gravedad de lo ocurrido más allá de un posible intento de desprestigio. Considera que determinadas maniobras pudieron comprometer incluso la integridad física de la juez.
Entre los indicios mencionados aparece una frase localizada en las agendas incautadas a Leire Díez: «Jueza de Badajoz. La Celsa. Heroína o gitano». Para la representación de Biedma, esa referencia debe analizarse dentro de una supuesta estrategia destinada a conseguir que la magistrada dejara de intervenir en la causa que afectaba al hermano de Pedro Sánchez.
Pero es otro episodio el que puede abrir una vertiente especialmente delicada de las pesquisas. Biedma asegura haber conocido la existencia de contactos con personas relacionadas con un clan asentado en Badajoz que presuntamente buscaban actuar contra ella.
Según la información de Vozpópuli, esos movimientos habrían alcanzado al entorno de Los Rocho. Las pesquisas deberán aclarar qué finalidad tenían realmente esos contactos, quién los impulsó y hasta dónde llegaron. El mismo medio señala que las personas contactadas habrían rechazado finalmente emprender actuaciones contra la magistrada.
En este contexto aparece también el exmagistrado Luis Sáenz de Tejada, a quien la información publicada atribuye un papel en los contactos con el entorno del clan. Tanto el alcance de su eventual participación como el propósito de esos movimientos forman parte de hechos que deberán esclarecerse judicialmente.
Es precisamente ahí donde la entrada de Biedma en el procedimiento cobra importancia. Si Pedraz acepta finalmente su personación, la magistrada podrá solicitar diligencias como parte perjudicada para tratar de reconstruir las actuaciones que, según denuncia, se dirigieron contra ella.
La Audiencia Nacional se encuentra ahora pendiente del informe de Anticorrupción. La eventual admisión no supondría dar por acreditadas las acusaciones formuladas por Biedma, pero permitiría investigar específicamente si alrededor de la causa de David Sánchez existió una operación destinada a recabar información, desacreditar o presionar a la juez que la instruía.