Pedro Sánchez ha centrado su estrategia en la agenda exterior, buscando elevar la imagen de España en Europa y el mundo. Su plan incluyó la cumbre de la OTAN en Madrid y la presidencia española de la UE en el segundo semestre de 2023.
Sin embargo, la imagen internacional pretendida ha sufrido desgaste por escándalos internos y decisiones cuestionadas de Sánchez.
Medios como 'The Times' y 'The Economist' han criticado su gestión y lo apodaron "Don Teflón" por esquivar responsabilidades. El miércoles, Sánchez retomará su agenda en Londres, reuniéndose con el primer ministro laborista Keir Starmer por primera vez.

Ambos coincidieron en la cumbre de la Comunidad Política Europea en Oxfordshire y hablaron por teléfono sobre Gibraltar en julio.
La cita buscará relanzar las relaciones bilaterales entre España y Reino Unido, especialmente en turismo e inversión española. Cerca de 20 millones de británicos visitan España cada año, mientras la inversión española en Reino Unido ronda los 170.000 millones. La agenda abordará también la relación post-Brexit de Londres con la UE y la participación británica en el fondo europeo de defensa.
Starmer ha advertido que podría reconocer al Estado palestino si Israel no cesa ataques a Gaza, posición que España ya asumió. Tel Aviv respondió retirando su embajador en Madrid, generando un enfrentamiento diplomático por la posición española en Oriente Próximo.








