El conflicto de Óscar Puente y Ouigo no hace más que crecer. Tal y como explicó EDATV hace unos meses, se podía percibir un ambiente de tensión entre el Ministro socialista y la operadora francesa. Más concretamente, Ouigo desafió las normas establecidas al convertirse en el primer competidor que opera trenes de alta velocidad en España bajo el modelo de "riesgo y ventura" (open access).
Bajo la situación de que Ouigo bajó considerablemente los precios de los billetes. Justificó la situación con la eficiencia en el uso de recursos y en la maximización de la capacidad de sus trenes. Aprovechando los descansos de los trenes que operaban en otras rutas.

Esta situación generó críticas por parte del socialista, que aumentó aún más la controversia. Las respuestas de Ouigo a las críticas de Puente también incluyen una negación de las acusaciones de recibir subvenciones del Estado francés a través de su matriz SNCF.
Hélène Valenzuela, la directora general de Ouigo en España, ha subrayado que Ouigo es una empresa española que opera de manera independiente. Además, que no compite con los trenes de servicio público del Estado.
Esta afirmación busca despejar las dudas sobre la equidad en la competencia. También reafirmar el compromiso de Ouigo con el mercado español. A partir de este momento, las crisis entre Renfe y Ouigo no ha hecho más que aumentar.








