La incorporación de cerca de 400 inmigrantes vulnerables a los cupos ordinarios de Atención Primaria de Ceuta abre un nuevo frente sobre la capacidad asistencial de la ciudad. Según publica OKDIARIO, la medida impulsada desde el área sanitaria que dirige Mónica García se llevará a cabo sin un incremento equivalente e inmediato del número de médicos disponibles.
La cuestión adquiere relevancia porque INGESA, organismo dependiente del Ministerio de Sanidad, mantiene necesidades de personal en la ciudad. Durante 2026 se han convocado plazas de Medicina Familiar y Comunitaria y Pediatría, precisamente las especialidades que deberán asumir buena parte de estos nuevos pacientes.


