La polémica se produce en un momento en el que la Policía Nacional y la Guardia Civil avanzan en la negociación de mejoras relacionadas con la jubilación y las pensiones
La ministra de Defensa, Margarita Robles, se enfrenta a una nueva reclamación de los militares españoles, que denuncian el trato desigual que reciben respecto a otros cuerpos de seguridad del Estado. Las asociaciones profesionales ASFASPRO, AUME y UMT han unido fuerzas para exigir al Gobierno que reconozca oficialmente la actividad militar como profesión de riesgo, una reivindicación que permanece sin resolverse desde hace más de una década.
La polémica se produce en un momento en el que la Policía Nacional y la Guardia Civil avanzan en la negociación de mejoras relacionadas con la jubilación y las pensiones. Mientras estos colectivos se acercan a la aprobación de medidas que permitirían anticipar su retiro mediante coeficientes reductores, los representantes de las Fuerzas Armadas denuncian que sus peticiones continúan bloqueadas.
Las tres asociaciones han remitido una carta a Margarita Robles para solicitar una reunión urgente y reclamar su intervención personal. Consideran que el Ministerio de Defensa debe actuar para impedir que los militares vuelvan a quedarse al margen de los avances laborales conseguidos por otros servidores públicos.
Las tres asociaciones han remitido una carta a Margarita Robles para solicitar una reunión urgente
Los militares recuerdan a Robles los riesgos de su profesión
Uno de los principales argumentos de las organizaciones es la naturaleza de las funciones que desempeñan los integrantes de las Fuerzas Armadas.
Las misiones en territorios en conflicto, la manipulación de explosivos, los ejercicios con munición real y las operaciones aéreas o marítimas forman parte de las responsabilidades de numerosos militares. A ello se suman actividades como el paracaidismo y otras tareas que requieren una elevada preparación física y psicológica.
Pese a estas circunstancias, las asociaciones lamentan que la carrera militar siga sin contar con el reconocimiento que reclaman por su exposición al peligro.
El malestar también tiene su origen en anteriores negociaciones salariales. Los representantes militares recuerdan que la propia Margarita Robles cuestionó en su momento que las Fuerzas Armadas no participaran en el proceso de equiparación retributiva del que se beneficiaron otros cuerpos.
Ahora temen que vuelva a producirse una situación semejante, esta vez con las condiciones de jubilación.
Exigen una respuesta política al Ministerio de Defensa
ASFASPRO, AUME y UMT consideran que las vías habituales de negociación han resultado insuficientes para solucionar un problema que se arrastra desde hace años.
Por este motivo, reclaman que Margarita Robles asuma directamente las conversaciones, al entender que las decisiones pendientes dependen de la voluntad política del Ejecutivo y no únicamente de cuestiones administrativas.
Las organizaciones insisten en que su petición no se limita a conseguir mejores pensiones. También buscan que las instituciones reconozcan las particularidades, los sacrificios y las exigencias de la profesión militar.
La exigencia final es una reunión urgente con la ministra de Defensa para abordar el reconocimiento de la profesión de riesgo y las posibles mejoras en la jubilación de los miembros de las Fuerzas Armadas, antes de que se consoliden nuevas diferencias respecto a la Policía Nacional y la Guardia Civil.