La playa de El Trampolín, en Ceuta, se ha convertido en un asentamiento improvisado para decenas de inmigrantes que permanecen a la intemperie desde la entrada masiva registrada a finales de julio. Con el paso de los días, el lugar ha ido adquiriendo una organización propia ante la falta de plazas disponibles en los recursos de acogida.
Según relata El País, en la zona se han levantado alrededor de un centenar de refugios con cartones, palos y palmas. Entre las construcciones destaca una pequeña mezquita improvisada sobre la arena, delimitada con envases vacíos y con una tubería utilizada a modo de minarete.
La mayoría de quienes permanecen allí son hombres procedentes del África subsahariana, aunque también hay argelinos, marroquíes y tunecinos. Muchos esperan poder iniciar sus trámites de asilo y conseguir posteriormente una salida hacia la Península.
Una mezquita improvisada, torneos y tensión: así crece el asentamiento de inmigrantes en la playa El Trampolín de Ceuta
Barberías, venta de ropa y torneos de lucha
El asentamiento ha desarrollado incluso sus propios servicios y actividades. Uno de los inmigrantes, que trabajaba como barbero en Sudán, ha improvisado una peluquería en plena playa con unas tijeras, un espejo, un taburete y una maquinilla.
También se ha instalado un pequeño puesto de venta de ropa usada, zapatos, tabaco y otros objetos. Mientras unos intentan obtener pequeños ingresos, otros organizan partidos de fútbol y torneos de lucha libre para pasar las horas.
Los propios ocupantes también se reparten algunas tareas de limpieza. Dos hombres, por ejemplo, se encargan de mantener los únicos baños públicos disponibles, aunque la imagen general sigue marcada por restos de hogueras, latas, chanclas y basura acumulada sobre la arena.
Una mezquita improvisada, torneos y tensión: así crece el asentamiento de inmigrantes en la playa El Trampolín de Ceuta
Aumenta la tensión entre los inmigrantes
La situación se ha complicado además por las diferencias en los procesos de acogida. Este domingo, decenas de inmigrantes magrebíes protagonizaron una sentada y se negaron a recoger comida mientras reclamaban poder acceder también al asilo.
"Todos los inmigrantes son iguales", gritaban durante la protesta, según recoge el citado diario. La tensión se produce mientras algunos ciudadanos procedentes de países en guerra, como Sudán, pueden tener mayores posibilidades de obtener protección internacional.
Cruz Roja distribuye diariamente alimentos para unas 4.000 personas en Ceuta, aunque no todas duermen en El Trampolín. Mientras el Gobierno continúa habilitando nuevas plazas temporales de acogida, el asentamiento de esta playa sigue creciendo y consolidando una estructura propia a la espera de una solución.