Oriunda de Cuenca un pueblito de Argentina, la víctima tenía 17 años cuando le comunica a sus padres, familiares y amigos que no se siente cómoda siendo mujer. La joven que actualmente tiene 20 años, padecía de disforia de género, concepto que remite la inconformidad de ser del sexo del cual naciste.
La periodista Cintia Ruth de Infobae fue quien hablo con la víctima y sus amigos. Aquellos alegaban que desde jovencita ella comentaba que no le gustaba vestir como mujer ni ser llamada de la misma forma. Cuando la joven, con identidad resguardara, lo saca a la luz, pide el acompañamiento y apoyo de sus padres.
Quienes se lo dan y la acompañan en la transición, tanto de cambio de género, lo que implica que la joven ya no tenga su aparato reproductor femenino. Así como su cambio de nombre y DNI.
En Argentina, cuando una persona decide llevar a cabo el cambio de género, es acompañado por psicólogos y profesionales de la salud mental. Para asegurarse que realmente sea una decisión consciente.
Pues en este caso parece ser que hubo negligencias en el diagnóstico. Ya que no supieron identificar que la menor de edad no estaba en sus facultades absolutas para poder tomas tal decisión.
A sus 18 años comenzó la universidad que pronto dejaría. Una etapa en su vida que traería consigo muchos dramas y problemas incluso con sus padres. Decide dejar su casa e irse a vivir con una amiga Lolo donde aun sigue viviendo debida a su mala relacion con sus padres.
Allí es cuando se da cuenta de que había tomado una decisión de la cual se arrepentiría toda la vida. Con 20 años sabe perfectamente que ya no quiere ser hombre y culpa a sus padres por haberle permitido tomas la decisión. Pero ya no hay vuelta atrás, la joven llamada L.M.C (para resguardar su identidad) ya no tiene aparato reproductor femenino, ni masculino.
Con respecto al DNI, afirma que fue es muy complicado y vergonzoso vivir de ese modo. Pues debía explicar en cada entrevista de trabajo y cita médica el porqué en su DNI hay un nombre masculino, cuando su aspecto volvió a ser como el de cualquier mujer.
El artículo 8 de la Ley N° 26.743 establece que, si ya se ha realizado la rectificación registral del sexo y el cambio de nombre. Cualquier nueva modificación requiere una autorización judicial.
En realidad, comenta que presentó ante la justicia razones justificadas y fundamentadas para que el tribunal permitiera este cambio. Argumentando que llevar un nombre masculino le causa "un agravio espiritual" y afecta su desarrollo en los ámbitos social y laboral.

Transicionar para ocultar otro problema
Cuando de jóvenes se trata, se debe ser muy cuidadoso. Expertos y los mismos protagonistas de estas historias advierten de la necesidad de ser muy cautelosos.
La mayoría de las veces, cuado hay disforia de género el origen o la problemática es otra. Suelen haber problemas psicológicos, de abuso, depresión, ansiedad, traumas o trastornos obsesivos-compulsivos.







