
Marlaska asegura que Europa está 'preparada' para acoger una posible ola migratoria desde Irán
La Unión Europea afirma que no ha detectado desplazamientos hacia las rutas migratorias europeas pese al conflicto
Mientras miles de españoles siguen esperando ayudas pendientes y soportando un sistema sanitario cada vez más saturado, el Gobierno vuelve a centrar su discurso en la acogida de inmigrantes. Autónomos asfixiados por impuestos, ciudadanos afectados por la pandemia o por catástrofes recientes continúan reclamando respuestas. Sin embargo, el Ejecutivo insiste en priorizar su discurso sobre nuevas llegadas.
En este contexto, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró este jueves en Bruselas que la Unión Europea tiene 'medios y capacidades' para afrontar una posible ola migratoria. El escenario estaría vinculado a la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Según el ministro, Europa está preparada para proteger a quienes soliciten refugio.
Las declaraciones se produjeron a su llegada al Consejo de ministros de Interior de la UE. Marlaska insistió en que existen recursos suficientes para actuar si la situación lo requiere. También defendió que Europa ya ha gestionado crisis migratorias similares en el pasado.
Mientras tanto, la Agencia de la ONU para los Refugiados ha publicado un balance provisional sobre el impacto del conflicto. El organismo calcula que ya hay unos 275.000 desplazados internos en varios países de la región. Entre los más afectados figuran Irán, Líbano, Afganistán y Pakistán.
El Gobierno abre la puerta a otra crisis migratoria
Por el momento, estos desplazamientos se producen dentro de los propios países. Las personas afectadas se trasladan de una región a otra, sin abandonar sus territorios. Hasta ahora no se ha detectado ningún flujo migratorio dirigido hacia Europa.
Aun así, las instituciones europeas siguen vigilando la evolución del conflicto. Desde el inicio de las hostilidades no se han registrado movimientos que apunten a una llegada masiva a territorio europeo. Pese a ello, el debate político vuelve a girar en torno a la capacidad de acogida.

Marlaska defendió que los conflictos internacionales siempre generan consecuencias complejas. Señaló que toda situación de inestabilidad en regiones como Oriente Medio provoca efectos políticos y humanitarios. Para justificarlo recordó crisis recientes vividas por Europa.
Una de ellas fue la guerra de Siria en 2015. Aquel conflicto provocó el desplazamiento de millones de personas hacia Europa. La mayoría utilizó la ruta que conecta Turquía con Grecia.
También mencionó la 'invasión' de Ucrania por parte de Rusia hace cuatro años. Esa guerra obligó a millones de ucranianos a abandonar su país. Gran parte cruzó la frontera por Polonia.
Muchos refugiados terminaron instalándose en países como Alemania o República Checa. España también recibió a varios cientos de miles de personas. Para el Gobierno, estos precedentes demuestran que Europa puede gestionar situaciones similares.
Sin embargo, las críticas aumentan dentro de España. Muchos ciudadanos consideran que antes de hablar de nuevas acogidas deberían resolverse los problemas internos. La sensación creciente es que el Ejecutivo mira antes hacia fuera por futuros votos que hacia las necesidades de los propios españoles.
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