El fallecimiento del Papa Francisco ha provocado un encarecimiento notable en los vuelos hacia Roma, ciudad epicentro del evento fúnebre. Actualmente, los billetes de avión oscilan entre los 200 y los 300 euros, un 60% más que en fechas consideradas normales por las agencias.
José Manuel Lastra, vicepresidente de CEAV, ha explicado que los precios seguirán subiendo y podrían superar los 400 euros esta semana. El motivo de esta alza es doble: la celebración del funeral papal y el contexto del Año Jubilar, que ya atrae millones de peregrinos.
Las aerolíneas, conscientes de la fuerte demanda, han comenzado a reforzar sus operaciones con vuelos adicionales hacia la capital italiana. Iberia ha sido una de las primeras compañías en adaptar su operativa, aumentando su oferta de plazas hacia el aeropuerto de Fiumicino.
A pesar del aumento, Lastra asegura que todavía es posible encontrar vuelos, aunque recomienda reservar con rapidez para evitar sorpresas. Las agencias de viajes trabajan contrarreloj para reorganizar rutas y garantizar traslados a miles de personas interesadas en asistir al funeral.

En cuanto a alternativas al avión, Lastra ha advertido que no son muy viables por distancia, duración y escasa diferencia en costes totales. Los viajes en tren, coche o barco resultan menos prácticos para la mayoría, y en muchos casos también conllevan un gasto considerable.







