Jupol carga contra la instrucción de Interior sobre las barreras marítimas de Ceuta
El sindicato policial Jupol considera que la última respuesta del Ministerio del Interior frente a la presión migratoria en Ceuta y Melilla resulta insuficiente
El sindicato policial Jupol considera que la última respuesta del Ministerio del Interior frente a la presión migratoria en Ceuta y Melilla resulta insuficiente para afrontar la situación que viven los agentes destinados en la frontera. En un comunicado, la organización sostiene que el problema no se resolverá únicamente con nuevas directrices administrativas o con la instalación de elementos físicos de contención, sino mediante un refuerzo de personal y una modificación del marco normativo.
La organización defiende que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado necesitan instrumentos legales más eficaces para actuar frente a la inmigración irregular. Por ello, insiste en la conveniencia de reformar la Ley de Extranjería y de dotar a las unidades desplegadas en ambas ciudades autónomas de más recursos humanos y materiales.
Las críticas del sindicato llegan después de que la Secretaría de Estado de Seguridad aprobara la Instrucción 9/2026, un documento que establece cómo deben actuar los agentes ante las entradas irregulares por vía marítima y regula la utilización de barreras y boyas instaladas en la frontera tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en estos supuestos.
No obstante, Jupol sostiene que esas nuevas directrices no van acompañadas de un incremento de efectivos ni de mejoras en la capacidad operativa de los policías destinados en Ceuta y Melilla. Por ese motivo, considera que las medidas anunciadas tendrán un efecto limitado sobre la gestión diaria de la frontera.
Jupol sostiene que esas nuevas directrices no van acompañadas de un incremento de efectivos ni de mejoras en la capacidad operativa de los policías destinados en Ceuta y Melilla
En ese contexto, el sindicato califica la iniciativa impulsada por Interior de "propaganda" y afirma que responde, en su opinión, a una estrategia orientada a transmitir una imagen de control sin introducir cambios relevantes en el trabajo de los agentes. Según expone la organización, la situación que atraviesan las dependencias policiales requiere actuaciones de mayor alcance que una instrucción administrativa.