Joaquín Antonio Pino defiende una política agraria centrada en quien produce, más infraestructuras de agua y controles efectivos frente a la competencia de terceros países
La Junta de Castilla y León ha trasladado en Bruselas sus principales reivindicaciones para el futuro del campo español y europeo. El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha defendido una Política Agraria Común orientada a recuperar la rentabilidad de las explotaciones y adaptada a la realidad productiva de la agricultura del sur de Europa.
Pino ha participado en la Conferencia de Directores de Agencias de Pago y Organismos Coordinadores del Pago de la PAC, centrada en la gestión y el control de los fondos agrarios europeos. Durante su presencia en la capital comunitaria, ha planteado cinco prioridades: atención específica a la agricultura mediterránea, una política nacional del agua, una PAC enfocada a la producción, reciprocidad comercial y una defensa más firme del campo español ante las instituciones europeas.
La Junta de Castilla y León reclama en Bruselas una PAC que devuelva rentabilidad al campo
El consejero ha situado entre las producciones más necesitadas de una respuesta específica al cereal de secano, el viñedo y el olivar, debido a las dificultades de rentabilidad que atraviesan.
Agua, rentabilidad y menos trabas para los agricultores
La Junta considera que la futura PAC debe colocar de nuevo a agricultores y ganaderos en el centro de las decisiones y reducir las cargas administrativas que complican la gestión cotidiana de las explotaciones.
Pino ha defendido que la protección del medio natural debe ser compatible con la continuidad de la actividad agraria y con la posibilidad de que los profesionales del sector obtengan ingresos suficientes de su trabajo. En este sentido, ha pedido que los fondos europeos sirvan para impulsar explotaciones más modernas, tecnificadas y competitivas.
La política hídrica ha sido otra de las prioridades planteadas. El consejero ha reclamado una planificación estatal respaldada por nuevas infraestructuras que permitan almacenar, regular y aprovechar mejor los recursos disponibles.
La Junta vincula esta cuestión no solo con la agricultura, sino también con el desarrollo de la industria agroalimentaria y con la capacidad de mantener actividad económica y población en el medio rural.
La Junta de Castilla y León reclama en Bruselas una PAC que devuelva rentabilidad al campo
Controles en frontera frente a la competencia desleal
El Gobierno autonómico ha reclamado también que los productos procedentes de terceros países compitan bajo condiciones equivalentes a las exigidas a los productores europeos.
Pino ha pedido recuperar la preferencia comunitaria, reforzar los controles fronterizos y aplicar criterios de reciprocidad en materias ambientales, laborales, sanitarias y fitosanitarias. La preocupación se concentra especialmente en sectores como las frutas y las hortalizas.
El consejero ha advertido además de que una pérdida de capacidad productiva en Europa aumentaría la dependencia exterior en un ámbito estratégico como la alimentación.
La Junta de Castilla y León ha resumido así su posición en una PAC que permita a agricultores y ganaderos vivir de su actividad, con acceso suficiente al agua, menos burocracia y unas condiciones de competencia que no sitúen a los productores europeos en desventaja frente a las importaciones.