La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha un nuevo laboratorio móvil destinado al diagnóstico y análisis del patrimonio cultural, una herramienta que permitirá realizar estudios directamente sobre el terreno sin necesidad de trasladar las piezas o elementos a centros especializados. La iniciativa ha supuesto una inversión de 1,3 millones de euros y forma parte del proyecto KHN RETECH, desarrollado en colaboración con Aragón y Galicia.
El nuevo vehículo, ya operativo en el Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, está equipado con tecnología avanzada para obtener datos de bienes muebles e inmuebles de interés cultural. El objetivo es mejorar la conservación del patrimonio mediante sistemas de análisis más rápidos, precisos y adaptados a las necesidades de cada intervención.
Desde la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte destacan que esta herramienta permitirá optimizar la gestión del patrimonio histórico, facilitando la toma de decisiones y reduciendo costes y tiempos en los trabajos de evaluación y conservación.

Tecnología avanzada para estudiar monumentos y obras de arte
El laboratorio móvil incorpora equipamiento científico especializado capaz de realizar análisis no destructivos sobre todo tipo de materiales. Entre sus funciones se encuentran el estudio de las condiciones ambientales que afectan a los bienes culturales, la evaluación del estado de conservación de piedra, cerámica, metal, vidrio o pinturas, así como el análisis de estructuras y elementos arquitectónicos.







