La contratación de Paco Salazar por el Ayuntamiento de Dos Hermanas en 2012 fue irregular y constituyó un caso de prevaricación administrativa, según concluye una magistrada en un auto al que ha tenido acceso OKDIARIO. La resolución judicial señala que su incorporación como técnico municipal se produjo mediante un procedimiento contrario a la legalidad.
Salazar, exdiputado del PSOE y recientemente señalado por denuncias de presunto acoso sexual y comportamientos machistas, desempeñó ese puesto durante cinco años. Su etapa en el Consistorio finalizó en junio de 2017, cuando solicitó una excedencia obligada tras ser designado secretario de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE. Más adelante, en 2019, Pedro Sánchez lo incorporó a su equipo de asesores en el Palacio de La Moncloa.
Su etapa en el Consistorio finalizó en junio de 2017
En la fecha de su nombramiento, el Ayuntamiento de Dos Hermanas estaba presidido por Francisco Toscano Sánchez, alcalde de la localidad durante casi cuatro décadas, entre 1983 y 2022, y considerado uno de los principales referentes del socialismo andaluz, además de una figura estrechamente vinculada a la trayectoria política del actual presidente del Gobierno.
La decisión de incorporar a Salazar a la plantilla municipal fue respaldada por unanimidad por la Junta de Gobierno Local, en una ciudad considerada históricamente uno de los grandes bastiones electorales del PSOE en Andalucía.
La decisión judicial respalda la querella presentada por Vox en junio de 2025 contra el entonces alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, y contra Paco Salazar, al apreciar indicios de irregularidades en la contratación de este último como empleado municipal.
La decisión judicial respalda la querella presentada por Vox en junio de 2025 contra el entonces alcalde de Dos Hermanas
Durante su etapa en el Ayuntamiento nazareno, Salazar percibió un salario cercano a los 2.000 euros mensuales, según sostiene Vox. Permaneció en ese puesto hasta 2017, año en el que abandonó el Consistorio para trasladarse a Madrid tras obtener un cargo en la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE.
Una vez en la capital, comenzó trabajando en la sede nacional del partido, en la calle Ferraz, donde colaboró en la campaña de Pedro Sánchez durante las primarias socialistas. Posteriormente, pasó a formar parte del equipo del presidente del Gobierno como alto cargo en el Palacio de La Moncloa.
Años después, en julio de 2025, Salazar, considerado uno de los colaboradores más próximos a Sánchez, anunció su renuncia a incorporarse a la nueva dirección federal del PSOE después de que varias mujeres del partido, que habían trabajado bajo su responsabilidad, lo acusaran de presunto acoso sexual.