La crisis migratoria registrada en Ceuta ha llevado a Italia a endurecer su política de control fronterizo con España. El Gobierno italiano ha anunciado la reintroducción temporal de controles para los viajeros procedentes del territorio español, una medida que supone dejar sin efecto, de forma provisional, la libre circulación entre ambos países en el marco del espacio Schengen.
La decisión ha sido adoptada por el Ministerio del Interior italiano después de analizar la evolución de la presión migratoria en la frontera sur de España. Las autoridades consideran que la situación generada en Ceuta requiere reforzar los mecanismos de vigilancia para prevenir posibles consecuencias sobre la seguridad y el control de los flujos migratorios dentro de la Unión Europea.



