La Policía Nacional maneja una tesis sobre lo ocurrido el 30 de julio en Ceuta que introduce un escenario muy diferente al defendido públicamente por el Gobierno. Los investigadores de Extranjería consideran que detrás de la entrada masiva habría existido una maniobra organizada desde Marruecos, según el contenido del informe desvelado por Código 10, de Cuatro.
El documento ha sido puesto en conocimiento de la magistrada encargada de investigar los hechos. En él, el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) llega a encuadrar lo sucedido en una presunta operación de contrainteligencia y recoge indicios de la participación de miembros de la Gendarmería del país vecino.
Uno de los elementos que sustenta esa interpretación se encuentra al otro lado de la frontera. El análisis policial habla de individuos sin uniforme que habrían ejercido labores de dirección y dado instrucciones a gendarmes marroquíes. Esas personas, siempre de acuerdo con el contenido atribuido al informe, también habrían intervenido para encaminar a los migrantes hacia Ceuta.
Uno de los elementos que sustenta esa interpretación se encuentra al otro lado de la frontera
La investigación no interpreta la presencia de miles de personas en la frontera como un único movimiento. Los agentes creen que la saturación habría formado parte de la propia estrategia: provocar inicialmente una situación difícil de controlar para España y aprovechar posteriormente ese escenario para facilitar la llegada de personas cuya devolución presentaría mayores dificultades.
Los perfiles detectados durante aquella jornada son utilizados para fundamentar esa hipótesis. En un primer momento predominaban jóvenes, fundamentalmente marroquíes y de entre 15 y 25 años, muchos preparados para acceder por mar con neoprenos, aletas y flotadores. Horas después aumentó la presencia de otros grupos, incluidos subsaharianos, mujeres y menores.
Los perfiles detectados durante aquella jornada son utilizados para fundamentar esa hipótesis
Además, miles de los jóvenes que habían participado en los primeros movimientos acabaron regresando voluntariamente. El resultado, según la interpretación recogida por los investigadores, fue distinto para parte de las personas vulnerables que accedieron durante el momento de mayor descontrol y que posteriormente permanecieron en la ciudad autónoma.
La relevancia política del documento reside también en la distancia entre esa hipótesis policial y la postura que ha mantenido el Ejecutivo. Durante el último mes, el Gobierno ha evitado responsabilizar a Marruecos de la crisis