La inesperada aparición de Begoña Gómez marcó este sábado el Congreso Federal del PSOE en Sevilla, generando tanto aplausos como críticas. Acompañada por escoltas y Raúl Díaz, asistente personal de Pedro Sánchez, Gómez recorrió el recinto sin previo aviso oficial.
En su recorrido, la esposa del presidente fue recibida con vítores por militantes del partido, quienes buscaban fotografías y saludarla. El acto se desarrollaba mientras María Jesús Montero y José Luis Rodríguez Zapatero participaban en un coloquio sobre desinformación.
Sin programar en la agenda, su llegada coincidió con momentos de tensión en el PSOE, debido a los procesos judiciales que enfrenta. Desde la primavera pasada, Begoña Gómez es investigada por posibles delitos de tráfico de influencias, corrupción y apropiación indebida.
Según fuentes judiciales, el caso se centra en el supuesto beneficio de Gómez por ser esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Dentro del Congreso, algunos líderes socialistas denunciaron lo que consideran una "cacería humana" contra Gómez, como afirmó Santos Cerdán.
A pesar de las críticas, Gómez se mostró tranquila: "Estoy confiada. El tiempo lo pondrá todo en su lugar", declaró a los medios. Reiteró su orgullo por formar parte de "la familia socialista", mientras evitó responder preguntas incómodas.
El Congreso del PSOE, celebrado en el Palacio de Exposiciones de Sevilla, sirvió como plataforma para medir apoyos y tensiones internas.
La presencia de Gómez también subrayó divisiones en el partido respecto a su caso judicial y la percepción pública de su gestión. Mientras militantes la vitoreaban, otros observaban con escepticismo el protagonismo de quien enfrenta una delicada investigación.








