
Hungría anuncia su salida de la Corte Penal Internacional
El Gobierno de Viktor Orbán ha mantenido una postura crítica con las instituciones internacionales, apostando por una política soberanista y nacionalista
El Gobierno de Hungría anunció este jueves su decisión de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI), según informó el ministro de Gobernación.
Gergely Gulyás comunicó la medida a través de Facebook y aseguró que el procedimiento se realizará conforme al marco constitucional e internacional. La decisión marca un cambio importante en la política exterior de Hungría, alineándose con su postura de distanciamiento de organismos internacionales.
El portavoz del Ejecutivo explicó ante los medios que el proceso de retirada comenzará de inmediato, siguiendo los pasos jurídicos establecidos. El Estatuto de Roma permite que un Estado denuncie el tratado, pero la retirada no se hace efectiva hasta un año después de la notificación formal.
Además, Hungría no quedará exenta de sus obligaciones previas con la CPI mientras formó parte del tribunal, según lo establece el derecho internacional. Este punto es clave, ya que otros países que abandonaron el TPI, como Filipinas, no evitaron enfrentarse a sus responsabilidades tras su salida.

El caso del expresidente filipino Rodrigo Duterte, arrestado en 2024, demostró que la retirada no implica inmunidad ante futuras investigaciones. El anuncio de Hungría ha generado reacciones en la comunidad internacional, aunque la CPI aún no ha emitido una declaración oficial al respecto.
Desde Bruselas, los globalistas de la Unión Europea observa con preocupación el movimiento de Hungría. Que podría tensar aún más su relación con los socios comunitarios.

El Gobierno de Viktor Orbán ha mantenido una postura crítica con las instituciones internacionales, apostando por una política soberanista y nacionalista. La retirada de Hungría se suma a otras medidas del Ejecutivo húngaro que han generado controversia dentro de la Unión Europea.
En los últimos años, Budapest ha cuestionado el papel de organismos multilaterales y ha reforzado su alineación con países con posturas similares. Este paso se suma a la negativa húngara de adoptar sanciones en ciertas crisis internacionales y a su acercamiento a potencias como Rusia y China.
Mientras tanto, el Gobierno húngaro defiende su decisión como una cuestión de soberanía y reafirma su postura contra lo que considera injerencias externas.
La comunidad internacional seguirá de cerca el proceso de retirada y sus consecuencias, en un contexto de crecientes tensiones en el ámbito global.
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