El Gobierno de Hungría anunció este jueves su decisión de retirarse de la Corte Penal Internacional (CPI), según informó el ministro de Gobernación.
Gergely Gulyás comunicó la medida a través de Facebook y aseguró que el procedimiento se realizará conforme al marco constitucional e internacional. La decisión marca un cambio importante en la política exterior de Hungría, alineándose con su postura de distanciamiento de organismos internacionales.
El portavoz del Ejecutivo explicó ante los medios que el proceso de retirada comenzará de inmediato, siguiendo los pasos jurídicos establecidos. El Estatuto de Roma permite que un Estado denuncie el tratado, pero la retirada no se hace efectiva hasta un año después de la notificación formal.
Además, Hungría no quedará exenta de sus obligaciones previas con la CPI mientras formó parte del tribunal, según lo establece el derecho internacional. Este punto es clave, ya que otros países que abandonaron el TPI, como Filipinas, no evitaron enfrentarse a sus responsabilidades tras su salida.

El caso del expresidente filipino Rodrigo Duterte, arrestado en 2024, demostró que la retirada no implica inmunidad ante futuras investigaciones. El anuncio de Hungría ha generado reacciones en la comunidad internacional, aunque la CPI aún no ha emitido una declaración oficial al respecto.








