La Guardia Civil ha puesto el foco sobre la organización No Name Kitchen, cuya actividad en Ceuta está bajo investigación por las sospechas de que se hubiera facilitado material peligroso a inmigrantes durante la crisis migratoria del pasado verano, según publica El Pueblo de Ceuta.
La actuación policial de este jueves supone un nuevo episodio en las pesquisas relacionadas con los incidentes registrados en la ciudad autónoma a finales de julio. Al menos tres personas han sido arrestadas, según las informaciones publicadas, aunque todavía se desconoce su vinculación con los hechos investigados.
El caso gira en torno a una cuestión especialmente delicada: determinar si detrás de la supuesta circulación de armas blancas y aerosoles de gas pimienta existió algún tipo de colaboración organizada.
Una operación simultánea en dos puntos de Ceuta
Según ha informado El Pueblo de Ceuta, citando fuentes de la Guardia Civil, el operativo comenzó a primera hora de la mañana y se desarrolló en instalaciones relacionadas con No Name Kitchen.
Los agentes actuaron en la Almadraba y el polígono del Tarajal, dos zonas de la ciudad autónoma donde se llevaron a cabo inspecciones para buscar posibles pruebas.
Los agentes actuaron en la Almadraba y el polígono del Tarajal
La intervención contó con el respaldo de los Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) y con autorización judicial para acceder a los inmuebles.
Los investigadores examinaron las instalaciones mientras otros efectivos permanecían desplegados en el exterior para asegurar el desarrollo de las diligencias.
Las sospechas sobre No Name Kitchen vienen de meses atrás
La organización ya había estado rodeada de polémica durante los acontecimientos migratorios del verano.
El pasado agosto, El Español publicó que la Policía Nacional había identificado a activistas relacionados con No Name Kitchen tras la adquisición de determinados productos químicos y otros materiales de uso legal. Las sospechas se centraban en su posible utilización para elaborar artefactos caseros, aunque entonces no existían pruebas directas que relacionaran esas compras con los ataques registrados en Ceuta.
La ONG rechazó las acusaciones y negó haber proporcionado instrumentos destinados a provocar episodios violentos.
Ahora, la información publicada sobre la nueva actuación de la Guardia Civil apunta a una investigación relacionada con la presunta entrega de armas blancas y gas pimienta.