Una noche de disturbios en el centro de Barcelona deja un balance provisional de 13 detenidos y 30 agentes de los Mossos d'Esquadra heridos leves. Los incidentes se produjeron después de la manifestación por la vivienda convocada por el Sindicato de Inquilinas de Cataluña, aplazada previamente debido al temporal.
El centro de la capital catalana fue escenario de barricadas, incendios y enfrentamientos con la Policía. Según el balance de los Mossos, durante la noche llegaron a contabilizarse 22 incendios y 28 barricadas.
Los problemas comenzaron en las inmediaciones de Paseo de Gràcia y Gran Via y posteriormente se desplazaron hacia plaza Catalunya, donde la tensión se prolongó hasta cerca de la medianoche.
La Policía catalana sostiene que grupos de personas encapuchadas protagonizaron los episodios más violentos y se enfrentaron a las líneas desplegadas en la zona.
Según la versión trasladada por los Mossos, contra los agentes fueron arrojados numerosos objetos, entre ellos piedras, adoquines, botellas de vidrio, palos, piezas metálicas e incluso extintores. La Policía también asegura haber detectado el lanzamiento de cuchillos.
Según la versión trasladada por los Mossos, contra los agentes fueron arrojados numerosos objetos
La situación obligó a intervenir a los Bomberos de Barcelona para sofocar los diferentes fuegos registrados en las calles. Los efectivos tuvieron que trabajar acompañados por un dispositivo policial mientras continuaban los incidentes.
Los Mossos aseguran además que algunos de los participantes en los altercados aprovecharon el campamento instalado en plaza Catalunya para esconderse y evitar la actuación de los agentes.
Ante los ataques, la Policía catalana recurrió a las lanzadoras de proyectiles en intervenciones que el propio cuerpo define como selectivas y destinadas a recuperar el control de la zona.
Una vez finalizados los incidentes, el balance policial ascendía a 13 arrestados por presuntos desórdenes públicos. Doce de ellos son hombres adultos y la restante es una menor de edad.
Los Mossos contabilizaron además 30 agentes heridos de carácter leve durante una jornada que convirtió el centro de Barcelona en el escenario de graves altercados tras la protesta por la vivienda.