Las diferencias entre PSOE y Sumar sobre el decreto de vivienda han terminado afectando al propio funcionamiento del Gobierno. El Consejo de Ministros previsto para las 9:30 horas de este martes no comenzó hasta pasadas las 10:30, una hora de retraso provocada por las negociaciones de última hora entre los dos socios de la coalición para intentar cerrar un texto que lleva meses pendiente.
La imagen resulta especialmente significativa porque el Ejecutivo llega a este punto después de haber aplazado ya la norma durante el verano. El decreto estaba pendiente desde julio y el Gobierno había evitado llevarlo nuevamente al Consejo de Ministros mientras no existieran suficientes garantías para su posterior convalidación parlamentaria.
Sin embargo, varios meses después, PSOE y Sumar han vuelto a llevar la negociación hasta prácticamente el momento de sentarse en la mesa del Consejo de Ministros. Las conversaciones se mantuvieron durante toda la noche y a primera hora de este martes todavía no existía un acuerdo definitivo.
Meses de negociación para acabar pactando a última hora
Las discrepancias se concentran en cuestiones como la renovación automática de los contratos de alquiler y la regulación de los alquileres por habitaciones. Sumar había conseguido pactar con el PSOE una congelación de precios y una prórroga de dos años para determinados contratos, pero consideraba insuficiente el texto y mantenía abiertas varias exigencias.
El Gobierno retrasa el Consejo de Ministros por su división sobre el decreto de vivienda
La tensión había alcanzado tal nivel que Sumar llegó a advertir días antes de que podría no acudir al Consejo de Ministros si no se incorporaban medidas que consideraba efectivas. Este martes, Mónica García volvió a avisar de que su formación no avalaría un decreto que se quedara “a medias”, aunque descartó que estas diferencias fueran a provocar su salida del Ejecutivo.
El resultado es un Gobierno que ha necesitado negociar hasta después de la hora prevista para iniciar su propia reunión semanal. La falta de acuerdo interno contrasta además con los llamamientos realizados durante los últimos días por el PSOE para que el resto de fuerzas políticas actúen con “altura de miras” y faciliten posteriormente la aprobación parlamentaria de la norma.
El problema seguirá después del Consejo de Ministros
Superar las diferencias entre PSOE y Sumar tampoco garantiza que el decreto pueda mantenerse en vigor. Una vez aprobado por el Consejo de Ministros, el Ejecutivo necesitará reunir una mayoría suficiente en el Congreso para convalidarlo.
El equilibrio parlamentario complica todavía más la operación. Las concesiones destinadas a acercar posiciones con Sumar y otras formaciones de izquierda pueden dificultar el entendimiento con Junts, cuyos votos resultan relevantes para la convalidación. El Gobierno ya afrontaba este lunes el Consejo de Ministros sin tener asegurado el respaldo posterior de sus socios parlamentarios.
El Ejecutivo llega así nuevamente tarde y dividido a una de las medidas que presenta como centrales para afrontar el problema de la vivienda. Después de meses con el decreto pendiente, PSOE y Sumar han tenido que prolongar sus conversaciones durante toda la noche y retrasar incluso el Consejo de Ministros para tratar de resolver unas diferencias que seguían abiertas en la mañana de este martes.