El Gobierno reacciona tarde a la guerra en Irán con un plan de medidas del que aún no da detalles
porEDATV
politica
Transportistas, agricultores y empresas energéticas afrontan ya las primeras consecuencias del encarecimiento de los combustibles y de otros costes de producción clave
El Gobierno de España aprobará este viernes un paquete de medidas para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra en Irán, en una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros. El anuncio llega en un momento en el que el encarecimiento de la energía y los carburantes ya empieza a trasladarse a la economía real, afectando a sectores productivos y amenazando con reactivar las tensiones inflacionistas.
Sin embargo, la reacción del Ejecutivo vuelve a estar marcada por la tardanza y la falta de concreción. Durante días, el Gobierno se limitó a anunciar que actuaría “lo antes posible”, sin especificar cuándo ni cómo. Finalmente, ha tenido que confirmar la aprobación de un plan esta semana, pero sigue sin explicar qué medidas incluirá ni qué impacto real tendrá sobre los precios energéticos.
Mientras tanto, transportistas, agricultores y empresas energéticas afrontan ya las primeras consecuencias del encarecimiento de los combustibles y de otros costes de producción clave. La sensación que se extiende en distintos sectores es que el Ejecutivo vuelve a reaccionar a los acontecimientos en lugar de anticiparse a ellos, repitiendo un patrón de improvisación que ya se vio durante otras crisis recientes.
Un plan anunciado sin cifras ni compromisos
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, aseguró en Bruselas que el Gobierno presentará un “plan de respuesta integral” con medidas estructurales y coyunturales. Según explicó, la intención del Ejecutivo es evitar soluciones temporales y apostar por una estrategia a largo plazo.
Pero más allá de ese discurso político, el Ejecutivo continúa sin ofrecer datos concretos. No se han detallado ni las ayudas previstas, ni su coste presupuestario, ni los mecanismos que se utilizarán para frenar la subida de los precios energéticos. En otras palabras, el Gobierno anuncia un plan del que todavía no se conoce prácticamente nada.
La falta de transparencia resulta especialmente preocupante si se tiene en cuenta el precedente de otras crisis recientes. Durante la escalada energética provocada por la guerra en Ucrania, el Ejecutivo aprobó varios paquetes de medidas que supusieron un elevado coste fiscal y cuya eficacia real sigue siendo objeto de debate entre economistas y sectores productivos.
Sectores clave soportan ya el impacto
El propio Gobierno reconoce que los sectores más afectados por la escalada de precios son el transporte, el agrario y el pesquero. Todos ellos dependen de forma directa de los carburantes y de los costes energéticos, por lo que cualquier incremento se traduce inmediatamente en un golpe para su actividad y su rentabilidad.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha defendido que el Ejecutivo está trabajando con “la mayor celeridad y rigor”. Sin embargo, la realidad es que, a pocos días de la aprobación del plan, todavía no existe una hoja de ruta clara ni medidas concretas sobre la mesa, lo que alimenta la sensación de improvisación.
Además, el Gobierno vuelve a descartar medidas fiscales que distintos sectores llevan tiempo reclamando, como la rebaja del IVA de los alimentos. Aunque el Ejecutivo afirma que podría revisarlo si los precios suben, la decisión vuelve a evidenciar la falta de medidas inmediatas para aliviar el impacto económico en los hogares.