Mientras el acceso a la vivienda sigue convirtiéndose en un problema cada vez más grave para miles de familias y jóvenes en España, el Gobierno trabaja en una reforma técnica que podría aumentar aún más el precio de los pisos de obra nueva.
El Ministerio de Vivienda prepara cambios en el Código Técnico de Edificación (CTE), la normativa que regula cómo deben construirse los edificios en España. Aunque el Ejecutivo defiende que la reforma servirá para adaptar la legislación a las nuevas exigencias europeas de eficiencia energética y sostenibilidad, el sector inmobiliario denuncia que el borrador va mucho más allá de lo que obliga Bruselas y alerta de un fuerte incremento de costes.
Según distintos análisis elaborados por arquitectos técnicos y profesionales del sector, las nuevas exigencias podrían elevar el coste de cada vivienda hasta en 18.000 euros cuando la reforma entre plenamente en vigor en 2028.
El sector acusa al Gobierno de añadir más obstáculos a la vivienda
Promotores y constructores consideran que el Ejecutivo vuelve a cargar sobre la vivienda nuevas obligaciones técnicas, burocráticas y medioambientales en uno de los peores momentos para el mercado inmobiliario.
Las medidas incluidas en el borrador afectan a cuestiones como placas solares obligatorias, puntos de recarga para coches eléctricos, requisitos de emisiones, nuevos controles técnicos o sistemas energéticos más exigentes.
El problema, denuncian desde el sector, es que todos esos costes acabarán repercutiendo directamente en el comprador final.







