Desde 2018, el SMI ha crecido de 736 a 1.184 euros mensuales. Las subidas han ido acompañadas de rebajas fiscales para rentas bajas.
En 2024, una rebaja del IRPF benefició a 5,2 millones de contribuyentes con un ahorro total de 1.385 millones de euros.
El Gobierno está dividido. Trabajo defiende que quienes ganan el SMI no paguen impuestos, mientras Hacienda analiza un cambio de estrategia.
El Ministerio de Trabajo teme que la falta de ajuste genere un choque con Hacienda y afecte el diálogo social con sindicatos.
UGT ya advirtió que no apoyará un acuerdo sobre el SMI para 2025 si este no queda exento del IRPF, exigiendo mayor apoyo institucional.
La prioridad sindical es garantizar que el salario mínimo llegue neto a los trabajadores, que representan a las capas más vulnerables.
Hacienda aún no confirma si ajustará el IRPF al SMI en 2025, pero el debate interno crece mientras aumenta la presión social y política.
El posible cambio de estrategia fiscal podría abrir un nuevo conflicto entre los socios de la coalición en plena negociación económica.