El Gobierno argentino ha manifestado su enérgico repudio ante las recientes declaraciones del dictador venezolano, Nicolás Maduro, en las que se refirió de manera despectiva al presidente argentino, Javier Milei. En un acto de campaña, Maduro calificó a Milei de "malparido, nazi y fascista", lo que generó una fuerte reacción en Buenos Aires.
Manuel Adorni, portavoz presidencial, expresó en su conferencia de prensa habitual en la Casa Rosada que "el dictador Maduro ha expulsado a millones de venezolanos de su país, ha sido denunciado por persecución y detención de opositores, torturas y por cerrar el Congreso. Es necesario cuestionar quién realmente se asemeja más a un régimen nazi."
El pasado 19 de julio, Argentina comunicó a la Corte Penal Internacional (CPI) su decisión de reincorporarse a la denuncia contra Venezuela, presentada en 2018 por varios países. Esta acción había sido retirada en 2021 durante la administración del peronista Alberto Fernández, pese a las acusaciones de violaciones de derechos humanos en Venezuela.







