El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha vinculado el resultado de la votación de los decretos de vivienda con la continuidad de la legislatura
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha vinculado el resultado de la votación de los decretos de vivienda con la continuidad de la legislatura. El dirigente socialista considera que, si las medidas decaen este viernes en el Congreso, sería «enormemente arriesgado» que Pedro Sánchez optara por mantener la legislatura sin convocar elecciones generales.
García-Page ha construido su argumento sobre la propia consideración de urgencia que el Gobierno ha dado a las medidas. A su juicio, después de aprobar los decretos y llevarlos al Congreso como respuesta a una situación que el Ejecutivo considera prioritaria, resultaría difícil justificar que su rechazo parlamentario no tuviera consecuencias políticas.
Sería, según ha explicado, trasladar a los «cientos de miles de personas» a las que iban destinadas las medidas que, tras su fracaso, tendrán que esperar hasta que llegue una nueva oportunidad para sacarlas adelante.
El presidente castellanomanchego, sin embargo, ha evitado asegurar que una convocatoria electoral inmediata beneficiaría al PSOE. Preguntado por esta posibilidad, ha reconocido que desconoce cuál sería el resultado ante un escenario político que considera profundamente alterado.
«Se ha deslocado tanto el puzzle que realmente los españoles van a tener mucho trabajo de recolocar el puzzle», ha señalado para describir la situación actual.
García-Page también ha aprovechado la posible derrota de los decretos para cuestionar la consideración de Junts como integrante de una mayoría progresista. Si las normas no consiguen superar la votación, ha afirmado, nadie debería sorprenderse de comprobar que la formación independentista «en realidad no era bloque progresista ni era mayoría progresista».
Para el dirigente socialista, la composición del Congreso responde en realidad a una «mayoría conservadora», una circunstancia que considera determinante para entender las dificultades parlamentarias que ha atravesado el Ejecutivo durante la legislatura.
El desenlace de la votación queda así, en opinión de García-Page, ligado al debate sobre cuánto margen tiene Sánchez para continuar gobernando. La decisión final sobre una eventual convocatoria electoral corresponde, en cualquier caso, al presidente del Gobierno.