Comienza la octava jornada del juicio en el Tribunal Supremo por el denominado ‘caso mascarillas’, en el que se investigan presuntas irregularidades en la adjudicación de contratos durante la pandemia. En esta ocasión, lo hará con el testimonio del exjefe de gabinete de la exvicepresidenta María Jesús Montero y el exgerente del PSOE sobre el sistema de pagos en efectivo del partido, entre otros.
Una decena de testigos comparecerán en esta jornada en un procedimiento en el que también están acusados el exasesor ministerial Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, señalado como presunto intermediario en la trama. La causa analiza posibles amaños en contratos de suministro de material sanitario en los momentos más críticos de la crisis sanitaria.
Los pagos en efectivo
La sesión arranca con la declaración de Ricardo Mar, quien fuera jefe de gabinete del entonces ministro de Transportes y actualmente responsable de Paradores. Tras él, comparecerán el exgerente del PSOE, Mariano Moreno, y una trabajadora del partido.
Ambos ya apuntaron durante la fase de instrucción que Koldo García se encargaba de repartir fondos en efectivo destinados a cubrir gastos internos de la Secretaría de Organización, señalando que dichas cantidades procedían de retiradas bancarias. Estas afirmaciones generaron dudas en el instructor del caso sobre el origen y la naturaleza de esos pagos, lo que llevó a remitir esa línea de investigación a la Audiencia Nacional.
La deuda de Aldama
También está previsto que declare Carlos Moreno, exjefe de gabinete de la exvicepresidenta María Jesús Montero. Durante la investigación reconoció haber trasladado a un asesor una solicitud de Víctor de Aldama para aplazar una deuda empresarial, aunque negó haber recibido contraprestación económica alguna, como sostiene el propio empresario.
La jornada se completará con las declaraciones del exsecretario de Estado de Transportes Pedro Saura, actual presidente del grupo Correos; la presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano; y el empresario Juan Carlos Cueto, a quien la Fiscalía sitúa como una figura clave en la gestión de la empresa Soluciones de Gestión, considerada central en la trama investigada.