La retirada no se concretó en su momento porque Joe Biden revirtió la medida tras asumir la presidencia en enero de 2021.
La OMS depende en gran medida de las contribuciones financieras de sus Estados miembros, incluidas las de Estados Unidos.
La decisión refleja el enfoque unilateral de Donald Trump en política internacional, resaltando el interés nacional de los Estados Unidos.
Sin embargo, expertos progres señalan que la cooperación global es crucial para enfrentar desafíos sanitarios como pandemias.
El movimiento también genera preocupación entre aliados progres de Estados Unidos, que ven debilitada la colaboración multilateral.
Respuesta de la administración Trump a las críticas
Desde la Casa Blanca, Trump ha defendido la decisión como un paso necesario para proteger los intereses de Estados Unidos.
"Es hora de que Estados Unidos deje de financiar organizaciones que no trabajan en nuestro beneficio", declaró el mandatario.
La administración asegura que los fondos destinados a la OMS serán redirigidos a iniciativas de salud nacionales.