Saber de dónde procede realmente un producto antes de meterlo en la cesta es la idea sobre la que se ha construido Patriorigen, una nueva herramienta que permite consultar desde el teléfono móvil el origen de los artículos disponibles en los supermercados.
La plataforma, impulsada por David Santos, ha comenzado su andadura en formato web mientras sus desarrolladores preparan su llegada a las tiendas de aplicaciones de Apple y Google. Pese a encontrarse todavía en esta primera fase, sus responsables aseguran que más de 50.000 usuarios la utilizaron durante sus primeras 24 horas.
Uno de los países que la herramienta permite identificar es Marruecos. Para realizar la consulta no es necesario introducir manualmente el nombre del producto: basta con acceder a Patriorigen, permitir el uso de la cámara y enfocar el código de barras. A partir de ahí, el sistema busca el artículo en su base de datos y muestra la información que tiene registrada sobre su procedencia.
Sus creadores han añadido además un componente humorístico. Cuando el sistema reconoce un artículo marroquí, aparece una imagen del rey Mohamed VI sonriente. Si identifica que el producto es español, la representación del monarca cambia y aparece con expresión triste.
Sus creadores han añadido además un componente humorístico
La intención es que Patriorigen pueda utilizarse independientemente de la cadena en la que se encuentre el consumidor. De hecho, ya se ha realizado una demostración pública de su funcionamiento dentro de un supermercado, escaneando diferentes artículos directamente desde las estanterías. Entre los ejemplos empleados figuraron una miel presentada como «100 % española» y otro producto identificado por el sistema como procedente de Marruecos.
Sin embargo, determinar el país de origen no siempre resulta tan sencillo como leer un código. Uno de los obstáculos que afronta el proyecto son los productos que llegan del extranjero y posteriormente son reenvasados o puestos a la venta por empresas españolas. En esos supuestos, los datos asociados al código de barras pueden no ser suficientes para conocer la procedencia de las materias primas.
Para ampliar esa información, el proyecto pretende convertir a sus propios usuarios en parte del proceso. Patriorigen incorporará un sistema colaborativo con el que la comunidad podrá aportar datos sobre productos cuya procedencia no esté recogida o resulte difícil de determinar.
El reto será comprobar esas aportaciones antes de incorporarlas a la base de datos, de manera que el catálogo pueda crecer sin comprometer la fiabilidad de la información ofrecida al consumidor.
Mientras se desarrolla ese sistema, Patriorigen puede utilizarse ya desde el navegador del móvil. Sus responsables esperan que el siguiente salto llegue con su publicación como aplicación descargable, una vez supere los procesos de aprobación de las respectivas tiendas digitales.