Los gobiernos de España y Marruecos han reforzado su cooperación para responder a la crisis migratoria que afecta a Ceuta tras la entrada masiva de inmigrantes irregulares registrada en los últimos días. Ambos ejecutivos han acordado acelerar la devolución de quienes cruzaron ilegalmente la frontera, especialmente durante la jornada del jueves, cuando cientos de personas accedieron a la ciudad autónoma por el espigón de El Tarajal.
El Ministerio del Interior han confirmado que los dos países trabajarán de forma conjunta para aplicar medidas que permitan la entrega "lo antes posible" de todas las personas que hayan accedido de manera irregular a Ceuta. El objetivo es contener el incremento de llegadas y recuperar el control de la frontera.
El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska ha explicado que el acuerdo contempla un refuerzo de la coordinación bilateral y un aumento de los esfuerzos para frenar los flujos migratorios irregulares. Además, ambas administraciones revisarán los mecanismos ya existentes para agilizar las devoluciones conforme al marco legal vigente.
Las brutales imágenes de la 'invasión' de inmigrantes ilegales que llegan a nado a Ceuta
Durante toda la jornada, Grande-Marlaska ha mantenido un contacto permanente con su homólogo marroquí, Abdelouafi Laftit, con el fin de coordinar la respuesta ante esta nueva presión migratoria. El ministro español tiene previsto desplazarse este viernes a Ceuta para seguir de cerca la evolución de la situación y supervisar el dispositivo desplegado.
Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que el Ejecutivo prepara las medidas necesarias para recuperar la normalidad en la ciudad autónoma lo antes posible. Así lo manifestó a través de un mensaje publicado en la red social X tras conversar con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas.
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Madrid y Rabat refuerzan su coordinación tras la entrada masiva de inmigrantes por El Tarajal
Sánchez también trasladó que el Gobierno mantiene una respuesta inmediata ante la crisis y continúa trabajando tanto con las autoridades marroquíes como con otros socios internacionales para gestionar la situación. El Ejecutivo insiste en que la cooperación con Marruecos continúa siendo fluida y eficaz pese al aumento de las entradas irregulares.
Desde el Gobierno evitan responsabilizar directamente a Rabat de la llegada masiva de inmigrantes. Tanto España como Marruecos sostienen que detrás de estos movimientos se encuentran organizaciones criminales dedicadas al tráfico de personas, que estarían aprovechando la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las denominadas devoluciones en caliente en Ceuta y Melilla.