En 2024, España ha alcanzado un récord histórico en las importaciones de crudo venezolano, con 2,6 millones de toneladas. Esta cifra supera las de 2006.
Las importaciones de crudo venezolano han aumentado un 136% en comparación con el año pasado. Este aumento ha situado a Venezuela entre los principales proveedores de crudo.
Actualmente, Venezuela representa el 5% de las importaciones totales de crudo de España. En parte gracias a la flexibilización de sanciones de EE. UU. hacia empresas como Repsol.
La economía venezolana se ha visto gravemente afectada por el régimen de Maduro, con pobreza extrema, represión y corrupción. La situación ha empeorado en los últimos años.
Aunque Venezuela tiene vastas reservas petroleras. Las políticas autoritarias de Maduro han sumido al país en una crisis económica sin precedentes, empujando a la emigración masiva.

Las críticas surgen cuando España, defensora de los derechos humanos, refuerza su relación comercial con el régimen de Maduro. Muchos cuestionan esta contradicción.
El crudo venezolano ahora se destina principalmente a Europa y Norteamérica, convirtiéndose en un recurso clave para el régimen. Las sanciones no han detenido las exportaciones.
Aunque las sanciones internacionales siguen, las licencias otorgadas por EE. UU. permiten que empresas europeas accedan al crudo venezolano, lo que reactivó las exportaciones.
El aumento de las importaciones desde Venezuela ha sido cuestionado por los críticos del Gobierno de Pedro Sánchez, quienes ponen en duda sus políticas exteriores.








