La presión fiscal en España ha experimentado uno de los mayores incrementos de toda la Unión Europea. Según los últimos datos publicados por Eurostat, el peso de los impuestos y las cotizaciones sociales sobre el producto interior bruto (PIB) aumentó nueve décimas durante 2025, una evolución que sitúa a España como el tercer país comunitario con mayor subida de este indicador.
Únicamente Alemania, con un incremento de 1,1 puntos porcentuales, y Malta, con un punto, registraron aumentos superiores. De esta forma, España se coloca entre los países donde más ha crecido la proporción de la riqueza nacional destinada a impuestos y cotizaciones.
El incremento español supera ampliamente el registrado en el conjunto de la Unión Europea. La media comunitaria avanzó cinco décimas, hasta alcanzar el 40,7% del PIB, mientras que España situó su presión fiscal en el 38,1%.
El incremento español supera ampliamente el registrado en el conjunto de la Unión Europea
Pese a mantenerse por debajo del promedio europeo, la distancia entre ambos indicadores se ha reducido durante los últimos años.
La presión fiscal aumenta 2,9 puntos desde la llegada de Sánchez
La evolución de la carga tributaria española también muestra diferencias respecto a la tendencia europea a largo plazo.
Desde 2018, cuando Pedro Sánchez llegó a la Presidencia del Gobierno, el peso de los impuestos sobre el PIB español ha aumentado 2,9 puntos porcentuales. En ese mismo periodo, el promedio de la Unión Europea ha descendido cuatro décimas.
El cambio resulta especialmente significativo al comparar los dos últimos ejercicios. En 2024, España había registrado un incremento de apenas una décima, situándose entre los países con menores aumentos de la presión fiscal.
Sin embargo, durante 2025, el crecimiento de este indicador se aceleró hasta las nueve décimas, multiplicando por nueve la subida registrada un año antes.
Este incremento se produce en un contexto de recaudación tributaria elevada y persistencia del déficit público, debido a que los ingresos de las administraciones continúan siendo insuficientes para cubrir el conjunto de sus gastos.
Dinamarca, Francia y Bélgica lideran la presión fiscal europea
Las diferencias entre los sistemas tributarios de los Estados miembros siguen siendo considerables.
Dinamarca encabeza la clasificación europea, con unos ingresos procedentes de impuestos y cotizaciones equivalentes al 45,8% de su PIB. Le siguen Francia, con un 45,3%, y Bélgica, con un 45,1%.
En el extremo contrario aparecen Irlanda, con un 22,4%; Rumanía, con un 28,8%, y Malta, con un 29,3%.
España, con un 38,1%, permanece por debajo de la media comunitaria, aunque su posición ha cambiado tras el incremento registrado durante el último ejercicio.
En cuanto a la evolución anual, Alemania, Malta y España fueron los tres países con mayores aumentos. Por el contrario, otros Estados, como Suecia, Letonia, Bélgica, Luxemburgo, Dinamarca, Grecia y Chequia, experimentaron reducciones en el peso de sus ingresos fiscales sobre el PIB.
La recaudación europea alcanza los 7,7 billones de euros
El aumento de la presión fiscal también se refleja en las cifras globales de ingresos de la Unión Europea.
Durante 2025, los Estados miembros recaudaron conjuntamente 7,7 billones de euros mediante impuestos y cotizaciones sociales, lo que supone 401.000 millones más que en el ejercicio anterior.
En términos relativos, la presión fiscal comunitaria pasó del 40,2% al 40,7% del PIB.
La zona euro registró un crecimiento ligeramente superior, de seis décimas, hasta alcanzar el 41,3%, frente al 40,7% contabilizado en 2024.