La Comunidad de Madrid ha endurecido sus críticas contra la acampada por la vivienda instalada en la Puerta del Sol después de que varios manifestantes decidieran bañarse en una de las fuentes de la emblemática plaza madrileña. El Gobierno regional denuncia el uso indebido del patrimonio público y exige que se ponga fin a una concentración que acumula numerosas polémicas.
El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, ha mostrado su indignación ante las imágenes difundidas este jueves, en las que aparecen personas utilizando la fuente de la estatua de Carlos III como una piscina improvisada.
"Se piensan que están en un parque acuático", ha denunciado el dirigente autonómico en su cuenta de X, donde ha compartido fotografías y vídeos de lo sucedido.
Las críticas también han llegado desde el Partido Popular de Madrid. Su secretario general, Alfonso Serrano, ha cuestionado la relación entre estas escenas y las reivindicaciones que motivaron la protesta. "Gente preocupada por la vivienda en Sol. Sin duda", ha ironizado.
Las críticas también han llegado desde el Partido Popular de Madrid
El Ejecutivo madrileño ha anunciado que trasladará estos hechos a la Justicia mediante nuevos escritos en los que pretende documentar los posibles daños al patrimonio protegido. Entre las actuaciones denunciadas figura la aparición de pintadas en la fuente, incluida una con el mensaje "Tourist, go home".
La controversia se produce, además, porque la normativa del Ayuntamiento de Madrid prohíbe expresamente bañarse en fuentes públicas. El incumplimiento de esta disposición puede conllevar multas.
Las críticas del Gobierno regional no se limitan a lo ocurrido en la fuente. La Comunidad de Madrid también ha alertado del deterioro de las condiciones higiénicas en los accesos e instalaciones de la estación de Metro de Sol.
Según la denuncia del Ejecutivo autonómico, se ha detectado una acumulación de orines, excrementos y otros residuos orgánicos en los pozos y espacios de ventilación, una situación que ha llevado a reclamar nuevamente el desmantelamiento de la acampada.
Por su parte, la vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha informado de que la Policía Municipal ha impuesto alrededor de 180 sanciones en el entorno de la protesta. Aproximadamente 76 corresponden a infracciones relacionadas con el consumo de alcohol o drogas, mientras que más de un centenar están vinculadas a cuestiones de limpieza.
La responsable municipal también ha advertido de las dificultades para inspeccionar el interior del campamento, donde todavía no se ha podido realizar una evaluación completa.