Las decisiones tomadas desde Madrid han abierto una nueva fractura en Podemos Aragón. La formación afronta una reorganización de su estructura territorial después de que Ricard Mitjana abandonara la coordinación general del partido, en medio de un enfrentamiento por la estrategia electoral y el funcionamiento interno de la organización.
La salida del dirigente no se ha producido en solitario. Otros dos miembros del órgano de dirección también han renunciado a sus responsabilidades, dejando el futuro inmediato del partido en manos de una gestora.
El conflicto estalla a pocas semanas de las elecciones generales, una cita a la que Podemos acudirá en Aragón sin formar parte de la alianza electoral impulsada por CHA-Frente Amplio.
El rechazo a una candidatura conjunta divide a Podemos
La decisión de concurrir por separado ha sido uno de los principales puntos de fricción entre la organización aragonesa y los responsables estatales.
Los dirigentes territoriales defendían mantener abiertas las conversaciones para alcanzar una candidatura común con otras fuerzas de izquierdas. Sin embargo, la dirección nacional descartó esa posibilidad, frustrando las negociaciones que respaldaban tanto la cúpula autonómica como parte de las bases.
Los dirigentes territoriales defendían mantener abiertas las conversaciones para alcanzar una candidatura común con otras fuerzas de izquierdas
El desacuerdo electoral terminó por agravar una relación que ya había sufrido importantes tensiones durante la elección de la candidatura municipal de Zaragoza.
En aquel proceso, Mitjana denunció una supuesta intervención de la Ejecutiva nacional para favorecer a María Goikoetxea, una circunstancia que había provocado discrepancias sobre la autonomía de los órganos territoriales.
El excoordinador denuncia la falta de autonomía en Aragón
En declaraciones a La Vanguardia, Ricard Mitjana ha vinculado su dimisión a las diferencias acumuladas con las estructuras dirigentes de Podemos.
El antiguo responsable autonómico asegura que los acontecimientos recientes le han llevado a cuestionar su continuidad en el proyecto político.
"Nuestra honestidad es absolutamente incompatible con lo que hemos vivido en estas últimas semanas", afirma.
Mitjana apuesta ahora por explorar otras iniciativas políticas en las que las decisiones relacionadas con Aragón no dependan de las directrices de Madrid.
Su renuncia se formalizó el día 7, aunque la nueva situación orgánica no fue comunicada a afiliados y simpatizantes hasta una reunión posterior en Zaragoza.