La Mesa del Congreso ha aprobado una nueva normativa que regula la actividad de los medios en la Cámara. El texto se presenta como un refuerzo de la “libertad de prensa”, pero abre la puerta a sanciones contra periodistas críticos y medios como EDATV.
Una reforma bajo el argumento de la protección
El acuerdo fue presentado este martes y forma parte de la reforma del Reglamento del Congreso. La idea oficial es garantizar que los periodistas puedan trabajar “sin coacciones” dentro de la institución. Para ello, se establecen sanciones frente a actitudes que limiten o interfieran en ese ejercicio.

La medida ha sido consensuada con la Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP) y la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE). Según los impulsores, responde a las quejas de profesionales que, en los últimos años, denunciaron ataques y presiones sin que existiera un marco sancionador claro.
Un marco que genera dudas
El texto endurece los requisitos de acreditación y vigilancia sobre los periodistas. La dirección de Comunicación del Congreso tendrá un papel clave en la concesión de credenciales y en la supervisión del comportamiento de los profesionales.
Esto implica que medios críticos, como EDATV, podrían verse afectados si la Cámara interpreta sus prácticas como “coacción” o “restricción de la libertad”. El riesgo de arbitrariedad preocupa a parte del sector. Lo que se presenta como un blindaje de derechos podría terminar siendo un filtro para controlar voces incómodas.
Un órgano con peso político
La normativa crea un órgano de control con presencia política destacada. Estará presidido por Francina Armengol, actual presidenta del Congreso. Junto a ella estarán el secretario general de la Cámara, Fernando Galindo, y el director de Comunicación.








