En uno de los peores desastres naturales de la última década, la DANA ha causado devastación en varias regiones de España. Con una cifra de fallecidos que asciende a 92 personas solo en la Comunidad Valenciana, mientras que en Castilla-La Mancha se reportan varias muertes.
Esta tormenta severa, caracterizada por fuertes lluvias y vientos huracanados, ha desbordado ríos y sumergido áreas residenciales. Dejando a su paso carreteras intransitables y numerosas poblaciones incomunicadas.
Los efectos de la DANA han generado una crisis de movilidad sin precedentes. La Guardia Civil estima que alrededor de 1.200 personas aún permanecen atrapadas en vehículos en las autopistas A-3 y A-7. En varios puntos intermedios de estas rutas clave para el transporte en el Levante.
A pesar de los esfuerzos continuos de las autoridades, la gran cantidad de vehículos varados y las condiciones extremas dificultan la asistencia a los afectados.

Despliegue de recursos de la Guardia Civil
La Guardia Civil ha desplegado cerca de 750 agentes en el territorio, incluyendo unidades de rescate, apoyo aéreo y logística, para afrontar la compleja situación que atraviesa el este de España. Con el uso de más de 300 vehículos, seis helicópteros equipados con grúas y cámaras, además de embarcaciones para rescates en zonas inundadas. El cuerpo ha logrado hasta el momento rescatar a más de 2.500 personas.
Los equipos de emergencia han tenido que abrirse paso en áreas peligrosamente afectadas por deslizamientos de tierra, árboles caídos y acumulaciones de agua. Que hasta ahora alcanzan niveles récord.
Además, en la difícil labor de identificación de víctimas, se ha desplegado el equipo de policía judicial y criminalística. Que colabora en el proceso desde Madrid.








