En Valladolid, por ejemplo, los asistentes a congresos médicos gastaron una media de 256 euros diarios durante 2025
El turismo de congresos se ha convertido en una oportunidad económica para Castilla y León, especialmente por su capacidad para atraer visitantes fuera de las temporadas de mayor afluencia. Los encuentros profesionales vinculados al sector sanitario destacan, además, por el gasto que generan en las ciudades que los acogen.
En Valladolid, por ejemplo, los asistentes a congresos médicos gastaron una media de 256 euros diarios durante 2025, más del doble de los 127 euros correspondientes al turista convencional. Además, las reuniones del ámbito médico-sanitario representaron el 34 % de los congresos celebrados en la ciudad.
Estas cifras han sido destacadas por el consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Alberto Díaz Pico, durante unas jornadas profesionales celebradas en Burgos los días 8 y 9 de octubre, dentro del Plan de Promoción MICE Castilla y León 2026.
El encuentro, denominado #EMAAsociativo, ha reunido a responsables de la organización de congresos y eventos de distintas sociedades médicas, científicas y fundaciones. La iniciativa ha contado con la colaboración de la Event Managers Association (EMA), la Junta de Castilla y León y el Convention Bureau de Burgos.
Castilla y León busca atraer más congresos médicos y científicos
El Gobierno autonómico pretende reforzar la posición de Castilla y León como destino para reuniones empresariales, convenciones y encuentros profesionales. Se trata de una modalidad turística que permite mantener la actividad económica durante todo el año y aumentar la ocupación hotelera fuera de los periodos vacacionales.
Díaz Pico ha señalado que este segmento tiene capacidad para «desestacionalizar la demanda, diversificar la oferta turística e incrementar el gasto asociado a la actividad».
Los congresos sanitarios constituyen uno de los principales ámbitos de interés para la Junta, tanto por el número de profesionales que movilizan como por la duración de sus estancias y el consumo que realizan en los destinos.
Para impulsar este mercado, Castilla y León busca aprovechar también su patrimonio histórico y su oferta gastronómica. La comunidad dispone de nueve bienes reconocidos como Patrimonio Mundial por la UNESCO, 17 denominaciones de origen vitivinícolas y más de 150 bodegas visitables.
A estos recursos se suman diez rutas del vino certificadas y más de 60 figuras de calidad agroalimentaria, que permiten complementar la programación de los congresos con actividades culturales y gastronómicas.
Burgos reúne a profesionales de la organización de eventos
Las jornadas celebradas en Burgos han contado con la participación de una decena de responsables de eventos de organizaciones asociativas de ámbito nacional.
Durante los dos días de programación, los asistentes han visitado instalaciones destinadas a congresos y diferentes espacios culturales de la ciudad, con el propósito de conocer las posibilidades que ofrece Burgos para acoger futuras reuniones profesionales.
Entre sus principales infraestructuras destaca el Palacio de Congresos Fórum Evolución, al que se añade el atractivo turístico de la Catedral de Burgos, el Camino de Santiago Francés y los Yacimientos Arqueológicos de Atapuerca, vinculados al reconocimiento de la UNESCO.
La programación también ha incluido sesiones técnicas sobre las nuevas necesidades del sector. Entre los participantes figuran Javier Mazoy Marijuan, vicepresidente de la Event Managers Association, y el consultor estratégico Albert García Cerezales.
La EMA agrupa a más de 760 responsables de eventos corporativos en España, lo que convierte este encuentro en una oportunidad para dar a conocer las infraestructuras y servicios de Castilla y León entre profesionales especializados.
Paralelamente, la Dirección General de Turismo ha mantenido una mesa de trabajo con los Convention Bureaux de la comunidad, presidida por el director general de Turismo, Ignacio Sicilia.
El objetivo de estas reuniones ha sido mejorar la coordinación entre las oficinas de congresos de las capitales de provincia y presentar sus recursos para captar nuevos eventos.
Con esta estrategia, la Junta de Castilla y León pretende ampliar la actividad turística más allá de las visitas tradicionales y aprovechar el impacto económico de los congresos médicos, científicos y empresariales en los distintos destinos de la comunidad.