El ‘caso Leire’ afronta un nuevo escenario judicial después de que el juez Arturo Zamarriego haya advertido de que podrían existir personas de “mayor nivel de jerarquía” implicadas en la investigación. El magistrado considera que las pesquisas podrían ir más allá de los tres nombres que hasta ahora han concentrado la atención del procedimiento: Leire Díez, Javier Pérez Dolset y Pere Rusiñol.
Zamarriego ha decidido inhibirse y remitir la causa al juez Santiago Pedraz, después de varias semanas de disputa sobre qué magistrado debía asumir la investigación. De esta forma, todas las diligencias quedarán concentradas en la Audiencia Nacional, donde Pedraz tendrá que estudiar el material reunido durante la instrucción desarrollada hasta este momento.
Uno de los nombres que aparece en el auto es el de Santos Cerdán, antiguo secretario de Organización del PSOE. El exdirigente socialista fue citado inicialmente como testigo, pero su aparición en el escrito cobra relevancia porque la investigación trata de esclarecer si existió una estructura organizada para intervenir en procedimientos judiciales que afectaban al partido y al Gobierno.
Leire Díez
La hipótesis que analiza el juzgado apunta a una posible colaboración entre políticos, militantes socialistas, abogados y empresarios. El objetivo habría sido obtener información y desarrollar actuaciones destinadas a perjudicar o alterar investigaciones que podían resultar incómodas para la formación socialista.
Las pesquisas de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil han puesto además el foco sobre la actividad desarrollada por Leire Díez. Los investigadores sostienen que la exmilitante habría realizado ofrecimientos a funcionarios de la Guardia Civil y del Ministerio Fiscal para conseguir información o actuaciones relacionadas con investigaciones en marcha.
Según los indicios recogidos durante la instrucción, esos ofrecimientos podrían haber incluido remuneraciones o favores a cambio de actuaciones que no se corresponderían con las obligaciones de los funcionarios. La investigación trata de determinar ahora quién promovió esas iniciativas y si respondían a decisiones individuales o a una estrategia más amplia.
Precisamente esta cuestión explica la importancia de la advertencia realizada por Zamarriego antes de apartarse del procedimiento. El magistrado considera que detrás de las actuaciones investigadas podrían aparecer personas con una posición de mayor responsabilidad que las que figuran actualmente en el centro de las diligencias.
Leire Díez
El traslado de la causa a Pedraz permitirá reunir en una misma investigación las distintas actuaciones judiciales relacionadas con estos hechos. El magistrado de la Audiencia Nacional deberá analizar los indicios y decidir si procede ampliar el número de investigados o practicar nuevas diligencias.
La mención de Santos Cerdán no supone por sí misma una imputación. Su nombre aparece en el auto dentro del contexto de las pesquisas y será la evolución de la investigación la que determine si existen elementos que permitan atribuirle alguna responsabilidad.
El procedimiento busca esclarecer también cómo se producían las comunicaciones entre los implicados, qué información pretendían conseguir y quién podía beneficiarse de las actuaciones investigadas. La Guardia Civil continúa analizando los elementos obtenidos durante sus pesquisas para reconstruir el funcionamiento de la presunta trama.
El caso queda ahora bajo la responsabilidad de Santiago Pedraz, que tendrá que valorar el contenido de las diligencias acumuladas. La posibilidad de que existan personas situadas en niveles superiores añade una nueva dimensión a una investigación que inicialmente estaba centrada en tres investigados