La capital de Paraguay, Asunción, en la que residen 462.000 habitantes, recibe diariamente a más de 1.500.000 personas que provienen de municipios cercanos, lo que eleva la movilidad urbana a cerca de dos millones de personas por día. Esta realidad genera una presión constante sobre la infraestructura, los servicios y las finanzas municipales.
El alcalde de Asunción, Luis Bello, ha destacado la necesidad de hacer una planificación que tenga en cuenta tanto a la población residente como a la que llega cada día. “Hoy Asunción funciona como una ciudad de servicios para casi dos millones de personas, pero con una base tributaria muy reducida. Eso genera una tensión permanente en las finanzas municipales”, ha afirmado.
Bello reconoce que cuando asumió la administración municipal, se encontró con una ciudad en condiciones críticas. “Recibimos una ciudad prácticamente en ruinas, en una situación verdaderamente desastrosa. Sin embargo, estamos trabajando con responsabilidad para dejar una Asunción ordenada, con proyectos y una visión de futuro”, ha dicho.

Recaudación récord y obras en marcha
El mandatario paraguayo ha destacado que la recuperación de la confianza de los contribuyentes ha permitido alcanzar una recaudación récord en el mes de enero, lo que ha permitido avanzar en obras clave de infraestructura.







